Segovia, 30 ago (EFE).- El primer encierro de los cinco que componen las fiestas de Cuéllar (Segovia) de este 2026 se ha saldado con un herido por asta de toro y diversos contusionados, con una presencia de unas 40.000 personas por el Domingo de Toros.
Los seis astados de la ganadería sevillana de Saltillo, que participaban por primera vez en los encierros de Cuéllar, han completado el recorrido urbano en apenas dos minutos, después de un tramo campestre desarrollado sin grandes complicaciones.
Un total de 220 caballistas, procedentes de las provincias de Segovia y Valladolid y de comunidades autónomas como Madrid, Navarra, La Rioja y el País Vasco, han participado en la conducción de las reses por los cinco kilómetros que discurren entre pinares y tierras de labor.
A diferencia de otras ocasiones, en las que la dispersión de los animales ha podido complicar la conducción, los seis toros de Saltillo han llegado juntos al Descansadero, lo que ha permitido mantener controlada la manada hasta el momento de afrontar el descenso hacia la villa.
La manada ha entrado en el tramo urbano sin problemas y con los cabestros por delante, comenzando a estirarse a medida que sus integrantes avanzaban por las calles de la localidad.
Tres de los toros se han adelantado al grupo y han protagonizado las primeras carreras destacadas del recorrido urbano.
La calle de Las Parras, uno de los puntos habituales de mayor concentración de corredores, ha ofrecido algunas de las carreras más vistosas del encierro, con espacio suficiente para que los mozos pudieran situarse delante de las reses.
Allí se ha producido el incidente más relevante de la carrera, cuando un corredor ha resultado herido por asta de toro y ha sido trasladado en ambulancia hasta la enfermería.
También se han producido varias atenciones por diversas contusiones, y un caballista ha tenido que ser trasladado hasta el Hospital Universitario de Segovia por un problema de salud.
Finalmente, los seis astados han completado el recorrido y han entrado en la plaza después de aproximadamente dos minutos de encierro urbano, en una carrera rápida y con la manada disgregada. EFE
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