
Un hombre admitió haber abusado sexualmente de cuatro hermanas cuando eran menores de edad y ahora el tribunal deberá resolver qué pena le corresponde. Durante la audiencia de cesura realizada este viernes en Viedma, provincia de Río Negro, la Fiscalía y la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes solicitaron 20 años de prisión efectiva, mientras que la defensa pidió el mínimo legal de ocho años.
El pasado 28 de abril, el hombre aceptó su responsabilidad en cuatro hechos. La audiencia estuvo destinada a debatir las circunstancias que deben considerarse para fijar la condena. Dos de las víctimas, hoy mayores de edad, estuvieron presentes en la jornada y una de ellas habló antes del cierre.
También se expresaron el imputado y las partes, luego de la declaración de cinco testigos convocados para aportar elementos vinculados con la determinación de la pena. Entre los testimonios se escuchó al psicólogo forense, al padre de las dos niñas más pequeñas y a personas que aportaron información sobre la situación personal y el contexto del acusado.
Luego se escucharon los alegatos de la acusación. La fiscal Maricel Viotti Zilli, acompañada por el fiscal adjunto Tomás García Ansola, abrió la exposición de la Fiscalía y centró parte de su intervención en las secuelas que atraviesan las víctimas. Según expuso, el informe del psicólogo forense indicó que las cuatro presentan síntomas compatibles con estrés postraumático.

De esta manera, se describió que las víctimas sufren trastornos del sueño, problemas de memoria, dificultades en el desempeño cotidiano, recuerdos fragmentados o ausentes sobre períodos previos a los hechos y pesadillas. Una de las jóvenes, según se explicó en la audiencia, sueña de manera recurrente con una de sus hermanas y con la imposibilidad de auxiliarla.
El profesional también mencionó dispersión, angustia psicológica, evitación de recuerdos, temblores, taquicardia y temor persistente. Parte de esas consecuencias fue ratificada por el padre de las dos niñas más pequeñas, quien declaró durante la audiencia.
Además, se reprodujeron fragmentos de las entrevistas realizadas en cámara Gesell, en las que las niñas relataron y confirmaron lo ocurrido.
Viotti Zilli sostuvo que, al definir la sanción, debían ponderarse la cantidad de víctimas, la diferencia de poder entre el acusado y las niñas y la relación de confianza que habría facilitado los ataques.
La fiscal remarcó que se acreditó una lesión a la integridad física y psíquica de las hermanas. También retomó una expresión pronunciada por el padre de las menores, quien afirmó que los hechos “destruyeron a la familia”.
Por su parte, el defensor de Niños, Niñas y Adolescentes, Juan José Alvarez Costa, coincidió con el pedido de una pena de 20 años de prisión. El funcionario describió la modalidad atribuida al imputado y destacó el vínculo afectivo y de familiaridad que mantenía con las víctimas.
Alvarez Costa subrayó que el caso incluyó hechos de distinta gravedad y que dos de las hermanas fueron víctimas de abuso sexual con acceso carnal. “Con el paso del tiempo fue escalando la violencia sexual”, señaló el defensor durante su exposición. En ese sentido, pidió que el tribunal considere de manera individual el impacto de los hechos en la salud y en la vida de cada una de las niñas.
La Fiscalía y la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes coincidieron en que debían considerarse solo dos atenuantes: la situación personal del acusado y la ausencia de antecedentes penales. Ambas partes solicitaron una pena de 20 años de prisión efectiva.
La defensa, integrada por las defensoras adjuntas Belén Blanchet y Graciela Carriqueo, reconoció los hechos y sostuvo que su gravedad no impedía analizar las circunstancias personales del imputado al momento de fijar la pena. En ese sentido, solicitó el mínimo legal de ocho años de prisión efectiva.
Blanchet describió una infancia y adolescencia atravesadas por la vulnerabilidad. Señaló que el hombre abandonó la escuela a los 12 años, quedó solo y comenzó a trabajar en el mercado informal. También aludió a la pericia del equipo forense, que informó un rendimiento intelectual menor al esperado para su edad cronológica. Para la defensa, esas condiciones, sumadas al reconocimiento de los hechos y al aislamiento carcelario, justificaban una pena inferior a la solicitada por la acusación.
Los jueces Ignacio Gandolfi, Carlos Reussi y Marcelo Chironi anticiparon que darán a conocer la sentencia en los próximos días.




