Pekín, 16 sep (EFE).- El príncipe saudí Turki Al-Faisal afirmó este miércoles en Pekín que Oriente Medio atraviesa una "crisis muy grave" y acusó a Irán de no haber logrado un acomodo con sus vecinos que le permita actuar como un "Estado normal", en un contexto de guerra entre Teherán y Washington.
Turki, presidente del Centro de Investigación del Rey Faisal, intervino en una sesión del Foro Xiangshan, el principal evento chino de diplomacia militar, dedicada a los conflictos regionales.
El príncipe saudí señaló que Oriente Medio vive combates "intermitentes" entre Estados Unidos e Irán y advirtió de que el riesgo de una escalada violenta "sigue siendo real".
Según Turki, los entendimientos alcanzados en el Memorando de Islamabad no se han sostenido, en un momento marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz y la tensión en torno a Bab al Mandeb, dos pasos clave para el comercio marítimo y energético internacional.
El saudí sostuvo que la interrupción de los flujos de energía que alimentan la economía global, así como de los fertilizantes necesarios para la seguridad alimentaria, ya está imponiendo costes sobre economías y medios de vida en distintas partes del mundo.
En su diagnóstico, Turki apuntó a Irán como uno de los factores centrales del conflicto y lo acusó de apoyar a actores como Hizbulá en el Líbano y los hutíes en Yemen, y afirmó que la preocupación inmediata de Riad no son solo sus programas nuclear y de misiles balísticos, sino lo que describió como su "falta de respeto a la soberanía de los Estados árabes".
Turki recordó que Arabia Saudí e Irán acordaron hace más de tres años restablecer sus relaciones diplomáticas en Pekín, en un pacto que, según dijo, fue "garantizado" por el presidente chino, Xi Jinping, y apelaba al respeto de la Carta de la ONU, el derecho internacional, la no injerencia y la soberanía estatal.
Según el príncipe, Arabia Saudí intentó impedir el ataque estadounidense-israelí contra Irán, pero Teherán respondió atacando al reino y alentando a sus aliados en Irak y Yemen a hacer lo mismo.
"Arabia Saudí sigue siendo objetivo de los aliados de Irán, que desafían la posición de China como garante de ese acuerdo", afirmó.
Turki señaló también que la interrupción de la navegación en Bab al Mandeb por los hutíes afecta a los intereses de todos, incluida China, y sostuvo que "exigir responsabilidades a Irán" contribuiría a "disuadir" las acciones de ese grupo yemení.
Sus palabras se produjeron después de que Irán respondiera al presidente estadounidense, Donald Trump, que no habrá negociaciones hasta que se cumplan las condiciones de Teherán.
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por Irán desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel mientras Washington mantiene un asedio naval contra la República Islámica.
China, anfitriona del foro, mantiene lazos estrechos con Irán pero también ha tratado de presentarse como actor de mediación regional desde que Teherán y Riad acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas en Pekín en 2023. EFE
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