Madrid, 2 sep (EFE).- Un proyecto español para crear catalizadores de última generación en el espacio y trasladar sus beneficios a la Tierra ganó el premio Space for Inspiration de la Agencia Espacial Europea (ESA).
La iniciativa liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de España, propone explorar cómo la microgravedad puede transformar el crecimiento de cristales de zeolita, materiales avanzados utilizados como catalizadores en la industria química y la producción de energía limpia.
"Al sintetizar estos cristales en el espacio, buscamos alcanzar niveles de precisión estructural sin precedentes, creando catalizadores más eficientes que los producidos en la Tierra”, explica, en un comunicado del CSIC, el investigador Luis Gómez-Hortigüela, del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica y líder del proyecto junto con Joaquín Pérez Pariente.
El equipo investigará si los cristales sintetizados en el espacio pueden aportar avances en dos áreas críticas: la producción de catalizadores enantiopuros, para la fabricación de fármacos quirales, y de catalizadores mejorados para convertir metanol en combustibles y productos químicos de alto valor añadido.
En la Tierra, la gravedad influye decisivamente en la forma en que los cristales crecen, pero en el espacio es prácticamente inexistente, de manera que los procesos de cristalización pueden desarrollarse de manera diferente.
Esa característica abre la posibilidad de obtener materiales más ordenados, con menos defectos y con propiedades difíciles de alcanzar mediante los métodos convencionales.
El objetivo no es fabricar zeolitas en el espacio a gran escala, que en la actualidad no sería sostenible, sino explorar si pequeñas cantidades de cristales obtenidos en condiciones de microgravedad podrían utilizarse posteriormente como 'siembras' para reproducir sus propiedades en la Tierra, señala el investigador.
“Esto permitiría utilizar una pequeña muestra original para generar grandes cantidades del mismo material conservando sus características más valiosas por un efecto de multiplicación basado en una memoria cristalina heredada”, añade.
Para ello, el equipo enviaría al espacio sistemas de síntesis de zeolitas, para analizar cómo influye la microgravedad en su formación y, posteriormente, tratar de replicar esos materiales en el laboratorio mediante procesos de crecimiento cristalino asistidos por siembras.
Finalmente, evaluaría su comportamiento como catalizadores en procesos industriales de especial relevancia. EFE



