¿Cuánto pagarían por un buen queso? Puede que, para los amantes acérrimos de este producto lácteo, pagar buen dinero por una cuña de su variedad favorita sea una inversión más que justificada. Pero, ¿y si hablamos de miles de euros? Más concretamente, ¿de decenas de miles?
Son las sorprendentes cifras que alcanza cada año la subasta del mejor Cabrales del año, que este pasado domingo acabó vendiéndose por 37.500 euros. Una sorprendente cifra que nunca antes había sido alcanzada en las 54 ediciones de este certamen dedicado al queso más reconocido de Asturias.

En esta ocasión ha sido el restaurante ‘La Montera Picona’, de Gijón, el que más pujó por hacerse con esta deseada pieza, aunque la sidrería ganadora ha anunciado que lo compartirá con los tres establecimientos madrileños que participaron en la puja: Carlos Tartiere (C. de Menorca, 35), Lo de Viole (Ronda de Toledo, 2) y Sidrería La Cuenca (C. de la Cruz Verde, 16).
Este Cabrales ha conseguido batir el Guinness World Records que ya habían mantenido sus antecesores, manteniéndose como el queso más caro de cuantos se subastan en el mundo este año. En esta subasta se han superado en 500 euros los 37.000 que el pasado año pagó el Llagar de Colloto en esta tradicional puja que el último domingo de agosto se lleva a cabo en Arenas de Cabrales.
Esta sidrería gijonesa conseguía así desbancar a El Llagar de Colloto, un establecimiento ovetense que venía protagonizando las pujas ganadoras del certamen desde hace varias ediciones. El restaurante ganador, ubicado en el número 3 de la calle Saavedra, tiene como especialidad el escanciado de la sidra, así como platos estrella de la cocina asturiana como los tortos, el cachopo y la fabada. A esto se suman pescados y mariscos del Cantábrico y carnes cocinadas a la parrilla, además de un menú del día.

En esta ocasión, la elegida ha sido una pieza de más de dos kilos y nueve meses de maduración en cueva, elaborada por la quesería Ángel Díaz Herrero, en el pueblo asturiano de Tielve, que por tercer año consecutivo ha sido seleccionada por el jurado como la mejor de las presentadas por los catorce productores que participaron en el concurso.
El cabrales, una joya oculta en cuevas
El cabrales es un queso natural elaborado artesanalmente con leche cruda de vaca o mezcla de dos o tres clases -vaca, oveja y cabra- que se madura en cuevas naturales de los Picos de Europa entre dos y cuatro meses. Las condiciones de humedad de estos espacios favorecen el desarrollo de mohos del tipo ‘penicillium’, que le aportan sus características vetas y manchas de color azul verdoso.
El sabor es levemente picante, más acusado cuando está elaborado con leche de cabra y oveja pura o en mezcla procedente de ganaderías registradas de la zona de producción, el concejo de Cabrales y tres localidades del vecino municipio de Peñamellera Alta, en pleno parque nacional de Picos.
El cabrales, con denominación de origen protegida desde 1981, es el más conocido de las más de 300 referencias queseras que hay en Asturias, y el más internacional, ya que casi una cuarta parte de los 400.000 kilos que se elaboran al año se vende fuera de España.
A la programación festiva que acompaña al certamen del queso, en esta ocasión se sumó la protesta de vecinos que se oponen a la instalación de una planta de biogás para el tratamiento de residuos ganaderos y sueros en esta localidad eminentemente turística.