Un terremoto de gran intensidad no solo podría provocar daños en viviendas y vías de comunicación en Lima y Callao. También podría comprometer uno de los servicios básicos más importantes: el abastecimiento de agua potable. Un informe de Sedapal advierte que un movimiento telúrico podría dejar sin servicio a alrededor del 40% de la población de Lima y Callao, debido a la vulnerabilidad de parte de la infraestructura utilizada para captar, producir, almacenar y distribuir el recurso.

La advertencia pone especial atención en instalaciones como reservorios, plantas y redes de tuberías, algunas de las cuales tienen varias décadas de funcionamiento. Sunass, entidad encargada de supervisar a las empresas prestadoras de servicios de saneamiento, también ha identificado necesidades de renovación, reforzamiento y mejora de infraestructura para afrontar emergencias provocadas por fenómenos naturales.

Un sismo podría dejar sin agua al 40% de Lima y Callao

De acuerdo con el informe mencionado por Sedapal, un sismo de mediana intensidad podría afectar el abastecimiento de agua potable de aproximadamente el 40% de la población de Lima y Callao. El riesgo estaría relacionado con el estado y antigüedad de componentes esenciales del sistema.

José Zela, vocero de Sunass, señaló en el informe presentado en Panamericana que se han identificado necesidades de infraestructura que deben ser mejoradas, renovadas, complementadas o reforzadas para enfrentar fenómenos como los terremotos.

Un reservorio de la empresa Sedapal se ubica en un sector denso de Lima, donde la antigüedad de la infraestructura plantea retos de abastecimiento. (Latina / Punto final)

La preocupación no se limita a una instalación específica. El sistema de abastecimiento de la capital comprende plantas de producción, reservorios, estaciones de bombeo y una extensa red de tuberías que debe mantenerse operativa incluso después de una emergencia.

La Atarjea, una infraestructura con casi 70 años de operación

Uno de los puntos que concentra la atención es la planta de tratamiento de agua potable La Atarjea, una de las principales instalaciones para el abastecimiento de Lima. Según el reporte difundido, la infraestructura funciona desde 1956, por lo que acumula cerca de siete décadas de operación.

El informe advierte sobre un riesgo de colapso de parte de su infraestructura ante un movimiento sísmico severo. Sunass indicó que durante el año pasado realizó inspecciones en distintos puntos de abastecimiento y solicitó a la empresa prestadora implementar mejoras.

La antigüedad, sin embargo, no permite por sí sola concluir que una infraestructura vaya a colapsar durante un terremoto. Su capacidad de resistencia depende de sus características estructurales, mantenimiento, reforzamientos y del tipo e intensidad del movimiento que enfrente.

Exministro cuestiona escenario de vulnerabilidad de las tuberías

La advertencia también ha generado una posición distinta. El exministro de Vivienda Carlos Silvestri sostuvo que las principales tuberías troncales que salen de La Atarjea y otros puntos de producción fueron diseñadas para resistir sismos de magnitud 8 o superiores.

Es clave mencionar las vías por dónde irá las nuevas tuberías.

Según explicó, estas redes tendrían una vida útil estimada de entre 60 y 100 años, e incluso algunas superarían ese periodo y continúan operativas.

Este planteamiento pone el foco en una diferencia importante: la antigüedad de una infraestructura no significa necesariamente que sea incapaz de soportar un terremoto. La evaluación de su resistencia debe considerar el diseño con el que fue construida, su estado actual y las condiciones en las que se encuentre al momento de un eventual sismo.

Sedapal aún debe renovar equipos para atender emergencias

El riesgo identificado no se limita a las estructuras destinadas al abastecimiento. Sedapal también tiene pendiente completar la adquisición y renovación de equipos necesarios para responder ante una emergencia.

Entre estos se encuentran camiones cisterna, hidrojets, grupos electrógenos y equipos vinculados a las cámaras de bombeo. Estos recursos resultan importantes para mantener o recuperar el servicio cuando una emergencia afecta la infraestructura convencional.

Los grupos electrógenos, por ejemplo, permiten contar con energía de respaldo en instalaciones críticas, mientras que los camiones cisterna pueden utilizarse para abastecer temporalmente a la población cuando determinadas zonas quedan sin conexión a la red.

¿Por qué un terremoto podría afectar el suministro de agua?

Un gran sismo puede generar daños en distintos puntos de una red de abastecimiento al mismo tiempo. La rotura de tuberías, daños en estaciones de bombeo, interrupciones eléctricas o afectaciones en plantas y reservorios pueden dificultar que el agua llegue con normalidad a los hogares.

El problema, además, puede extenderse más allá del momento del terremoto. Restablecer el servicio puede requerir inspeccionar las redes, reparar tuberías, recuperar instalaciones eléctricas y garantizar que el sistema vuelva a funcionar de manera segura.

Por eso, la capacidad de respuesta de la empresa prestadora es tan importante como la resistencia de la infraestructura.

El agua también debe formar parte del plan familiar ante un terremoto

La posibilidad de una interrupción del servicio obliga a que las familias no dependan exclusivamente del restablecimiento inmediato del suministro.

Ante una emergencia de gran magnitud, es recomendable contar con agua almacenada y una mochila de emergencia, además de los implementos necesarios para afrontar las primeras horas o días posteriores a un desastre.

La cantidad y forma de almacenamiento dependerán del número de integrantes del hogar y de sus necesidades particulares. También deben considerarse las condiciones de niños, adultos mayores, personas que requieran cuidados especiales y mascotas.

En una ciudad expuesta a terremotos, la preparación no consiste únicamente en saber dónde evacuar. También implica prever qué ocurriría si después del movimiento se corta el agua, la electricidad u otros servicios esenciales.