- El organismo turco falló en contra de la actividad digital de un esposo y sentó un extraño antecedente.
- La defensa del perjudicado y la sentencia final.
Un tribunal reconoció los «me gusta» como causal de divorcio: “Un pulgar arriba es un paso afuera del hogar»
<p>El organismo turco falló en contra de la actividad digital de un esposo y sentó un extraño antecedente. La defensa del perjudicado y la sentencia final.</p>


