El clima de las últimas semanas no da respiro a la actividad frutihortícola y viñatera de Cuyo. Una nueva tanda de heladas volvió a golpear a las producciones de la región, muchas de las cuales ya habían ingresado al período de brotación y, tras los episodios de este lunes, aseguran que el fenómeno perdonó a unos pocos. Más al norte, en Catamarca, también encienden alertas.

“Los que se salvaron en la anterior, esta vez sí les agarró”, comentaron a Bichos de Campo desde la mesa vitícola de San Juan, que suma varios episodios desde principios de mes y volvió a sufrir el impacto a comienzos de esta semana. Lo propio señalan desde Mendoza, donde advierten que los registros de hasta 8 grados bajo cero generaron pérdidas en frutas de carozo, vides y olivos.

Las primeras olas de temperaturas templadas, que llegan durante las últimas semanas de agosto, generalmente traen un mal augurio para los productores de frutas, hortalizas, vides y olivos, porque inicialmente ayudan a que las plantas abandonen el “receso invernal” y comiencen a brotar, pero, en paralelo, las exponen a las heladas tardías.

Los temores se confirmaron estas últimas dos semanas, que tuvieron episodios de varias horas de temperatura bajo cero en amplias zonas productivas. El primer caso fue en la madrugada del 7 de septiembre, que afectó fundamentalmente a establecimientos de San Juan y Mendoza. En la madrugada de este lunes, una nueva helada introdujo mayores pérdidas.

Tal como fue confirmado por el propio secretario de Agricultura de la provincia, Miguel Moreno, se estima que en San Juan hay, por lo menos, unas 10.000 hectáreas afectadas. El dato surge de las 615 denuncias que recibió esa cartera productivas durante los últimos días, y deberá luego contratarse con los relevamientos que lleven a cabo.

Son las primeras estimaciones del fenómeno que, aseguran, tuvo particular impacto en la viticultura y las plantaciones de fruta de carozo, aunque también se registraron pérdidas en olivares, almendras y pecanes. Desde la región, explicaron a este medio que, en los parrales, el mayor efecto se percibe en variedades de uva de mesa y pasa, las que suelen brotar antes de tiempo y, por ende, ser alcanzadas por las heladas.

Para el episodio de principios de mes, los registros del INTA arrojaban temperaturas de hasta 7 grados bajo cero en la región de Sarmiento, y acreditaban que el impacto había alcanzado a varias zonas productivas, como Pocito, 25 de Mayo, Caucete, San Martín, Chimbas, 9 de Julio y Zonda. Para aquel entonces, algunas fuentes del sector estimaban a grandes rasgos pérdidas de hasta el 50%.

En la madrugada de este lunes, señalan, las localidades más comprometidas fueron Angaco, San Martín, Caucete, 25 de Mayo y Sarmiento, principalmente en el noreste, este y sudeste provincial. Desde la provincia, aseguran que aceleran las gestiones con Nación para declarar la emergencia agropecuaria y afrontar pérdidas que hoy ya escalan hasta el 90% en ciertas producciones.

En Mendoza, el episodio de la madrugada del 7 de septiembre tuvo registros de hasta 8,2 grados bajo cero en la zona de Monte Comán, en el departamento de San Rafael. Toda la región del oasis sur y del Valle de Uco sufrió los efectos de las heladas tardías: en Villa Atuel y Real del Padre hubo temperaturas de hasta 7,6 grados bajo cero, en La Llave superaron los 6 en negativo y en Bowen alcanzaron los 5,7.

Los registros más extremos del valle fueron los de Agua Amarga y El Cepillo, con hasta 6,8 grados bajo cero, Colonia Las Rosas (6,1 grados bajo cero) y La Consulta, donde la mínima llegó a −4,7.

Durante la madrugada de este lunes, varias localidades de la provincia sufrieron una nueva tanda de heladas, que en este caso llegaron hasta los 6 grados bajo cero en el Este.

Oficialmente, aún no se llevaron a cabo relevamientos desde la provincia, pero en algunas de las localidades más afectadas ya estiman daños muy importantes en ciruelas, duraznos y damascos, con registros también de pérdidas en cerezas.

“El efecto de la nieve, termina siendo como un congelador pegado a los cultivos, entonces lo que es una ventaja comparativa cuando no hay nieve termina siendo un perjuicio importante y le pega de lleno a la fruta de carozo, que es muy importante en el Valle de Uco”, describió Carlos Dávila, integrante de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Comercio de Tunuyán, en diálogo con MDZ Radio.

Aunque el mayor impacto se concentra en las actividades frutales, muy relevantes en la región para la producción provincial, también se advierte por el efecto que tendrá sobre algunas variedades de uva para vinificar.

La situación es también crítica mucho más al norte, en las localidades catamarqueñas de Tinogasta y Fiambalá. Allí, la helada tardía durante la madrugada del pasado 7 de septiembre afectó particularmente a las producciones de vid, en donde se habla de hasta un 90% de pérdidas, y también alcanzó a frutas de carozo, nogales e higueras.

El fenómeno climático guarda sus propias características en la región ya que, al no haber humedad en el aire, no se forma la capa de hielo o escarcha en las plantas, sino que se congela directamente el agua dentro de las células vegetales, rompiendo tejidos internos y provocando que las hojas y tallos se marchiten rápidamente. Por eso, se las conoce como “heladas negras”.

Para estimar las pérdidas de los últimos episodios, y evaluar el impacto en las fincas afectadas, avanzarán en la conformación de un comité, en el que participarán ambos municipios, Agronomías de Zona, UNCA, INTA y el Centro de Desarrollo Vitivinícola.