- La mujer cursaba la semana 20 de gestación cuando solicitó trabajo remoto tras una intervención médica.
- El jurado consideró que la empresa tuvo un 90% de responsabilidad en el trágico desenlace.
Una empleada con un embarazo de alto riesgo pidió home office, se lo negaron y su bebé murió tras un parto prematuro: la Justicia ordenó una indemnización de 22,5 millones de dólares
<p>La mujer cursaba la semana 20 de gestación cuando solicitó trabajo remoto tras una intervención médica. El jurado consideró que la empresa tuvo un 90% de responsabilidad en el trágico desenlace.</p>



