La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revocó una sentencia de primera instancia y rechazó un pedido de indemnización de una empleada del PAMI que fue despedida por viajar a Europa mientras tenía carpeta médica.

Se trata de una trabajadora del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) que fue despedida en 2018 por “pérdida de confianza”. A ocho años del caso, la Justicia emitió un fallo contundente.

El tribunal, integrado por Silvia Esther Pinto Varela y Leonardo Jesús Ambesi, analizó los agravios presentados por la mujer y concluyó que la trabajadora violó el principio de buena fe.

Los fundamentos de la decisión: viajes al exterior y pérdida de confianza

Todo comenzó en 2017, cuando la mujer era empleada del INSSJP. En agosto, pidió una licencia por una fractura que había sufrido en el dedo derecho. Dos meses después volvió a presentar un certificado por una conjuntivitis aguda.

Al año siguiente, la mujer solicitó nuevamente “carpeta médica” por haber sufrido una caída que le provocó una lesión en el tobillo, por la cual le dieron reposo por un mes. Apenas días después del alta médica, la empleada aseguró haber contraído otra vez conjuntivitis.

Los jefes comenzaron a sospechar y solicitaron un informe en Migraciones, después de presentar un oficio administrativo contra la trabajadora. Así descubrieron que, durante sus días de licencia, había salido al menos cuatro veces del país.

La mujer había salido del país mientras tenía carpeta médica. (Foto: Ministerio del Interior)
La mujer había salido del país mientras tenía carpeta médica. (Foto: Ministerio del Interior)

La mujer fue despedida con justa causa, según el PAMI. Pero ella decidió llevar su caso a la Justicia al considerar que tuvo motivos suficientes para viajar.

En su defensa, la trabajadora reconoció los viajes, dijo que varios de sus familiares vivían en el exterior y quería “sentirse acompañada” para “contrarrestar ansiedad y depresión”.

Sin embargo, la Justicia remarcó que la mayoría de los certificados no acreditaban trastornos psicológicos y que la conducta reiterada de ocultar los viajes configuró una violación deliberada del deber de buena fe.

Según la resolución, “la empleada realizó reiterados viajes fuera del país mientras usufructuaba licencias médicas, sin informar a su empleador ni acreditar autorización médica para esas ausencias”.

PAMI decidió echar a la empleada. (Foto: AFP)
PAMI decidió echar a la empleada. (Foto: AFP)

El tribunal consideró que esta conducta constituyó una falta grave y justificó la ruptura del vínculo laboral por pérdida de confianza, de acuerdo con el artículo 242 de la Ley de Contrato de Trabajo.

El reclamo por incapacidad y la reducción del monto de condena

La empleada también había reclamado un subsidio por incapacidad, presentando un Certificado Único de Discapacidad y documentación sobre un trámite de retiro por invalidez ante ANSES.

El tribunal desestimó este planteo, al no haberse acreditado una incapacidad absoluta al momento del despido ni haberse ratificado la prueba médica ofrecida.

En cuanto a los rubros indemnizatorios, la Cámara solo admitió el pago de $19.618 por conceptos no cuestionados en la apelación, como una diferencia proporcional de aguinaldo y salarios descontados.

Además, dejó sin efecto la imposición de gastos del juicio y regulaciones de honorarios de primera instancia.