
Durante los últimos años, el Senado ha destinado 10,9 millones de euros al pago de los desplazamientos de sus señorías en apenas tres años, la cifra más alta registrada por la Cámara Alta desde que existen datos públicos sobre este concepto, hace ya una década. La suma supera el gasto acumulado durante dos legislaturas completas anteriores y convierte a la XV Legislatura, iniciada en agosto de 2023, en la más cara en materia de viajes parlamentarios de la serie histórica.
Un incremento del gasto que coincide con la mayoría absoluta que el Partido Popular ostenta en el Senado durante esta legislatura, una posición que la formación ha utilizado para convertir la cámara en un contrapeso político frente al Congreso y al Gobierno de Pedro Sánchez. Ese papel más activo se ha traducido en un mayor número de iniciativas, comisiones y desplazamientos de los senadores, con el consiguiente impacto en las cuentas de la institución.
Los datos, recopilados por Europa Press, muestran que el ritmo de gasto no se ha frenado en ningún momento desde el inicio de la legislatura. Solo en el segundo trimestre de 2026, el Senado desembolsó 1.085.660 euros en concepto de desplazamientos, una cifra que incluye viajes parlamentarios, políticos y de representación institucional, además de los gastos derivados de la gestión y cancelación de billetes o de trayectos ya emitidos que aún no se han utilizado.
Qué cubre el presupuesto de viajes de los senadores
La partida presupuestaria abarca los trayectos que los parlamentarios realizan en medios de transporte colectivo, como avión, tren, autobús o barco, siempre que respondan al desempeño de su actividad legislativa. También se financian los viajes de carácter político o sectorial, así como aquellos que se llevan a cabo en representación oficial del Senado.

A esto, además, se le suma la denominada tarjeta-taxi, un instrumento que la Cámara Alta entrega a cada senador con un crédito máximo anual de 3.000 euros, destinado a cubrir sus desplazamientos dentro de la Comunidad de Madrid. Para quienes optan por utilizar su propio vehículo, el Senado abona 0,25 euros por kilómetro recorrido, además de los importes correspondientes a los peajes de autopista.
La comparación con legislaturas anteriores confirma el récord
La legislatura anterior, que se extendió desde diciembre de 2019 hasta mayo de 2023, marcada por las restricciones de movilidad derivadas de la pandemia de covid-19, cerró con un gasto total en viajes de 8,7 millones de euros. Se trata de una cifra inferior a los 10,9 millones acumulados en apenas tres años de la actual legislatura, pese a que aquel periodo tuvo una duración similar y no estuvo sujeto a las mismas limitaciones de desplazamiento.
Un patrón parecido se observa al revisar la legislatura comprendida entre julio de 2016 y marzo de 2019, que registró un gasto de 8,4 millones de euros en concepto de viajes de los senadores. El resto de legislaturas del periodo analizado, todas ellas fallidas y de menor duración, presentaron cifras sensiblemente inferiores, lo que subraya el salto que representa el gasto actual respecto a la serie histórica completa.




