
Una mujer cubana de 36 años acumuló más de USD 110.000 con la venta de mercancía de lujo falsificada dentro de su vivienda en Miami-Dade. Allí, habilitó una habitación como sala de ventas y operó un negocio a través de redes sociales durante meses, antes de ser arrestada.
Liudmila Pérez-Labrada fue detenida el martes en su lugar de trabajo tras una investigación encubierta de varios meses por parte de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade (MDSO). La acusada enfrenta cargos por falsificación de productos en un caso que involucra más de 1.000 artículos con un valor total superior a los USD 20.000.
Una jueza estableció su fianza en USD 7.500 y quedó recluida en el centro correccional Turner Guilford Knight de Florida.

Compras encubiertas y registros financieros
La investigación de la MDSO se inició en febrero de 2026 tras recibir una denuncia anónima a través de CrimeStoppers, que alertó sobre el almacenamiento y la venta de artículos falsificados en un domicilio ubicado en la cuadra 3100 de Northwest 81st Terrace.
Los detectives rastrearon una cuenta de Instagram bajo el nombre “Elegance and Glamour”, vinculada a Pérez-Labrada, desde la que la acusada recibía pedidos y coordinaba entregas de imitaciones de marcas de primer nivel.
Entre febrero y junio de este año, los investigadores del sheriff realizaron una serie de compras encubiertas para documentar la operación. Adquirieron un bolso Louis Vuitton por USD 211 —cuyo modelo auténtico se vende en aproximadamente USD 1.460— y una cartera Gucci por USD 230, cuando el original supera los USD 1.150. Representantes de las marcas confirmaron, tras revisar las piezas, que todas eran falsificaciones.
Los pagos de esas transacciones fueron rastreados hasta la empresa Munekas Boutique LLC, registrada a nombre de Pérez-Labrada. El análisis de sus registros de Zelle reveló más de 570 depósitos entre el 1 de noviembre de 2025 y el 14 de abril de 2026, por un monto total superior a los USD 112.000, según consta en el informe de arresto.

La vivienda convertida en tienda
Recién en julio los detectives ejecutaron una orden de registro en el domicilio de Pérez-Labrada. Al ingresar, encontraron una habitación entera transformada en lo que el informe de arresto describió como una “instalación al estilo de una tienda minorista”, con artículos exhibidos en perchas y estantes listos para la venta.
Durante el operativo, una compradora llegó a la puerta del inmueble para adquirir mercancía falsificada.
La acusada también mantenía una unidad de almacenamiento en 795 NW 84th St. con más productos falsificados. En total, los investigadores incautaron aproximadamente 2.300 artículos con marcas de más de 20 firmas de lujo: Balenciaga, Bottega Veneta, Chanel, Dior, Gucci, Louis Vuitton, Prada, entre otros. El inventario incluía carteras, mochilas, billeteras, ropa y joyería.
“Los investigadores de marcas privadas determinaron que el valor total de venta al público de la mercancía falsificada incautada, si hubiera sido auténtica, habría sido de aproximadamente USD 1.743.045”, precisó el informe policial.

Una reincidencia documentada
Este no es el primer arresto de Pérez-Labrada por el mismo tipo de delito ni en la misma dirección. En julio de 2025, las autoridades ejecutaron un operativo previo en la vivienda de Northwest 81st Terrace y decomisaron más de 1.000 artículos falsificados de Louis Vuitton, que en caso de ser reales, estarían valuados en más de un millón de dólares.
Durante aquella investigación, un agente encubierto adquirió una billetera Louis Vuitton Sarah. Pérez-Labrada fue acusada en esa oportunidad del mismo cargo, puesta en libertad y, un año después, las autoridades la encontraron operando a mayor escala.
Bajo la ley de Florida, la venta o posesión de mercancía falsificada con un valor total superior a USD 20.000 constituye un delito de segundo grado, con penas de hasta 15 años de prisión, multas de USD 10.000 y sanciones civiles de hasta tres veces el valor minorista de los bienes confiscados.

Un patrón en Miami-Dade
El caso de la mujer de origen cubano se enmarca en un fenómeno extendido en Miami-Dade, donde viviendas privadas son habilitadas como puntos de venta clandestinos de réplicas de lujo, comercializadas a través de redes sociales y plataformas de pago móvil.
En septiembre de 2025, según reportó CBS News, una pareja de Miami Gardens fue arrestada tras el decomiso de más de 500 artículos de lujo falsificados valuados en USD 500.000 en una vivienda adaptada como boutique.
Mientras que, en febrero de este año, el propietario de dos joyerías en Miami e Hialeah fue detenido por comercializar artículos de lujo falsos valuados en más de USD 1,8 millones.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) registró 25.079 confiscaciones por infracción de derechos de propiedad intelectual durante el año fiscal 2025 a nivel nacional, con un valor auténtico equivalente de USD 7.400 millones —frente a las 20.516 incautaciones del año anterior.