Bucarest, 15 sep (EFE).- La Gendarmería rumana detuvo a 29 personas y otras 24 resultaron heridas, entre ellas ocho agentes, después de que una protesta de agricultores acabara este martes en disturbios en el centro de Bucarest, donde las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos.
Cuatro de los heridos tuvieron que ser trasladados al hospital, según informaron las autoridades rumanas.
El portavoz de la Gendarmería de Bucarest, Alex Iacob, explicó que grupos de manifestantes lanzaron piedras, adoquines, palos y otros objetos contra los agentes y destrozaron dos vehículos de las fuerzas de seguridad.
Los disturbios se produjeron en las inmediaciones de la sede del Gobierno rumano, donde se convocó una protesta de agricultores a las que acudieron varias miles de personas, y una minoría de algunas decenas acabó enfrentándose a los agentes de la Gendarmería.
Los agricultores quisieron denunciar con la protesta, entre otras cuestiones, las restricciones a la exportación de animales vivos tras recientes brotes de peste y viruela ovina y caprina, los bajos precios agrícolas, el elevado coste del combustible, las importaciones de cereales procedentes de Ucrania y el exceso de burocracia.
Las autoridades han abierto investigaciones por alteración del orden público, vandalismo, destrucción de bienes, agresiones y otros delitos relacionados con los enfrentamientos.
Según medios locales, entre los participantes había militantes ultranacionalistas que se habrían infiltrado en la movilización de los agricultores, entre ellos seguidores del excandidato presidencial de extrema derecha Calin Georgescu.
Los incidentes fueron condenados tanto por el Gobierno como por el presidente de Rumanía, Nicusor Dan, que denunció el intento de "convertir una protesta legítima en enfrentamientos callejeros".
"Ningún grado de descontento justifica poner en peligro a otros ciudadanos", afirmó Dan en la red social Facebook, donde también acusó a algunos políticos de intentar aprovechar el malestar.
"Igualmente grave y condenable es la incitación a la violencia y el intento de políticos irresponsables de exacerbar artificialmente la tensión social para instrumentalizar una manifestación legítima", agregó.
Varias asociaciones profesionales del sector agrícola se desmarcaron posteriormente de los actos violentos y de la presencia de grupos extremistas en la movilización. EFE
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