La selección de Francia resolvió con un movimiento preparado una de las acciones centrales de su triunfo 4-0 ante Ghana en el Mundial femenino Sub-20 de Polonia. El segundo gol francés, convertido por Justine Rouquet a los 69 minutos, surgió de una jugada de córner en la que cinco futbolistas se agruparon cerca del punto de penal, rodearon su posición y luego atacaron el área al mismo tiempo.

La secuencia dejó a Rouquet sin una marca directa en el segundo palo. Ornella Graziani ejecutó el envío desde la esquina hacia ese sector y la delantera aprovechó el espacio que había quedado libre para definir a corta distancia. La defensa ghanesa siguió el desplazamiento colectivo de las jugadoras francesas y perdió de vista a la atacante que quedó en posición para finalizar la acción.

La preparación comenzó antes del lanzamiento. Cinco integrantes del equipo francés se instalaron en el borde del área y cerca del punto de penal. En lugar de distribuirse en posiciones habituales para disputar el centro, se reunieron en círculo, con los brazos entrelazados, y realizaron un movimiento conjunto.

El grupo giró sobre su eje y, tras esa breve maniobra, las futbolistas iniciaron carreras simultáneas hacia distintos sectores. La intención fue modificar las referencias de la defensa de Ghana, que debía decidir si seguir los desmarques, mantener la zona o vigilar a las posibles receptoras del centro.

La acción concentró a varias defensoras alrededor del núcleo francés. Rouquet, en cambio, se desplazó hacia el segundo palo y quedó separada de la marca. Cuando Graziani envió el balón, la delantera tuvo margen para intervenir dentro del área y marcar el 2-0.

La definición de Rouquet fue una de las dos que firmó en la segunda mitad. En el tramo final, Celia Chabod desbordó por la derecha y lanzó un centro que la atacante remató para completar su doblete. Francia convirtió sus cuatro goles después del descanso y cerró el encuentro con una diferencia de 4-0.

En la previa a la jugada, el conjunto galo ya había abierto el marcador por medio de Clara Bertrand, luego de una asistencia de Naolia Traoré. Más tarde, el conjunto dirigido por Philippe Joly volvió a sacar ventaja en otra acción originada desde un córner: una mano de Ruth Amponsah dentro del área derivó en un penalti que Graziani convirtió.

La victoria confirmó el primer puesto francés en el Grupo C, por delante de Corea del Sur, y aseguró su clasificación a los octavos de final. El equipo enfrentará a Canadá en Lodz, el jueves 17 de septiembre, por un lugar en los cuartos de final.

El partido tuvo un desarrollo físico antes del descanso, con interrupciones que afectaron la continuidad del juego francés. Tras los cambios y el primer gol de Bertrand, Francia encontró mayores espacios y trasladó ese impulso a las acciones ofensivas.

“El primer objetivo se ha logrado”, comentó el entrenador Philippe Joly en la página de la Federación Francesa de Fútbol. “Llegamos aquí con un grupo que se ha ido construyendo poco a poco. Implementamos las cosas como mejor nos pareció, tanto en el campo como en la dinámica del equipo. Hemos construido todo esto y hoy, aunque no todo sea perfecto, está tomando forma”, sentenció.