
Un nuevo análisis publicado por Epic Research, empresa vinculada a la compañía de software sanitario Epic, ha descubierto que los adultos menores de 45 años con niveles bajos de dos enzimas hepáticas presentaron mayor probabilidad de recibir un diagnóstico de cáncer colorrectal de aparición temprana. El hallazgo, difundido esta semana, se apoya en el estudio de datos de salud de más de 11.000 personas de entre 18 y 44 años en Estados Unidos.
Los investigadores midieron los valores de aspartato transaminasa (AST) y alanina transaminasa (ALT), dos enzimas hepáticas que se incluyen de forma habitual como marcador en los análisis de sangre de rutina. Según el equipo, los adultos con niveles de AST inferiores a 14 unidades por litro tuvieron un 65% más de probabilidades de recibir un diagnóstico de cáncer colorrectal precoz, en comparación con quienes registraron valores de entre 14 y 29 unidades. Con la ALT, la diferencia llegó al 68%. En sentido inverso, los niveles más altos de ambas enzimas se asociaron con una probabilidad menor de padecer la enfermedad.

Kersten Bartelt, médico e investigador de Epic Research que participó en el trabajo, explicó que el resultado es llamativo porque en la práctica clínica se suelen vigilar los niveles elevados de estas enzimas, no los bajos. Bartelt remarcó que la investigación muestra una asociación estadística, pero no fue diseñada para explicar sus causas, y los valores reducidos podrían reflejar factores como menor masa muscular o problemas nutricionales.
La cadena estadounidense CNN recogió el análisis y consultó a especialistas que no participaron en el estudio. Entre ellos, el gastroenterólogo Marc Fenster, de Episcopal Health Services en Nueva York, que señaló que el hallazgo podría ampliar el debate sobre las causas del aumento del cáncer colorrectal en jóvenes, un fenómeno que hasta ahora se había vinculado a la genética, la obesidad, la dieta y el sedentarismo, sin que ninguno de esos factores explicara por completo la tendencia. Fenster advirtió, no obstante, que el estudio no debería modificar la forma en que se examina a los pacientes ni generar alarma entre quienes presenten valores bajos de AST o ALT dentro de rangos considerados normales.

En la misma línea, el médico Daniel Sussman, del Centro Oncológico Integral Sylvester de la Universidad de Miami, apuntó que los niveles descritos como “bajos” en el análisis suelen considerarse clínicamente normales, por lo que pidió cautela antes de interpretarlos como una señal de riesgo. Un estudio previo, publicado en el International Journal of Cancer con datos de más de 375.000 personas del Reino Unido, había encontrado una relación similar entre niveles más altos de AST y ALT y un menor riesgo de cáncer colorrectal, lo que respalda la existencia de un vínculo inverso entre estas enzimas y la enfermedad, aunque sin establecer una relación de causalidad.
El cáncer colorrectal ya es el más diagnosticado en España
Este tipo de aumento en jóvenes no ocurre solo en Estados Unidos. En España, el cáncer colorrectal se convirtió este año en el tumor con más diagnósticos nuevos, con más de 44.000 casos previstos, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). La entidad señaló también que, aunque la mayoría de los casos sigue apareciendo en personas mayores de 50 años, el ritmo de crecimiento es más rápido entre los más jóvenes.

El programa de cribado en España, según el Ministerio de Sanidad, está pensado para personas de entre 50 y 69 años, a quienes se les ofrece cada dos años una prueba sencilla que detecta sangre oculta en las heces. La cantidad de personas que se hacen esa prueba ha crecido de forma notable en la última década, del 3,4% en 2009 al 38,7% en 2023, aunque casi la mitad de la población que debería hacérsela todavía no lo ha hecho nunca, sobre todo entre personas nacidas fuera de España o de menor nivel socioeconómico.
Frente al aumento de casos en menores de 50 años, algunas sociedades médicas comenzaron a plantear la posibilidad de adelantar la edad de inicio del cribado a los 45 años, tal como ya ocurre en Estados Unidos y Australia. Sin embargo, según SEOM, todavía no hay consenso sobre esa medida, porque antes se necesita entender mejor por qué está creciendo la enfermedad en ese grupo de edad.
Las colonoscopias siguen siendo la referencia para la detección precoz del cáncer colorrectal
Los médicos consultados por CNN coincidieron en que, más allá de este tipo de hallazgos en análisis de sangre de rutina, la colonoscopia continúa siendo la herramienta más confiable para detectar el cáncer colorrectal a tiempo. Incluso las pruebas de sangre diseñadas específicamente para este fin, como la conocida como Shield, que la Sociedad Americana contra el Cáncer sumó en mayo entre sus opciones recomendadas para adultos a partir de los 45 años, no reemplazan ese examen. Si dan positivo, siempre se necesita confirmar el resultado con una colonoscopia.
Bartelt insistió en que la recomendación de fondo no cambia con este nuevo hallazgo. Seguir con los controles habituales a partir de la edad indicada, adelantarlos si hay antecedentes familiares o síntomas, y consultar cualquier duda particular con el médico de cabecera. El propio equipo de Epic Research plantea que el próximo paso será comprobar si esta relación entre las enzimas hepáticas y el cáncer colorrectal se repite en otros grupos de población y qué la explica.




