El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado de que el repunte de las hostilidades en Yemen por la ofensiva lanzada el 3 de septiembre por los hutíes en el oeste del país "hunde aún más en la crisis" a más de doce millones de niños a causa de las nuevas de desplazamiento y las afectaciones a la atención sanitaria y a la educación.

El organismo, que ha señalado que hasta el momento se han registrado al menos nueve niños muertos, doce heridos y tres desaparecidos a causa de las hostilidades, ha detallado que los servicios de 26 centros de salud apoyados por UNICEF se han visto interrumpidos, mientras que 243 escuelas han cerrado o suspendido sus clases, lo que ha afectado a más de 137.000 estudiantes.

"Los niños y niñas de Yemen ya vivían una de las crisis humanitarias más graves del mundo, y muchos de ellos apenas han conocido otra cosa que no sea el conflicto y el desplazamiento", ha declarado el director regional de UNICEF para Oriente Próximo y el norte de África, Edouard Beigbeder.

"Ahora, decenas de miles de familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares en solo dos semanas; muchas huyen únicamente con lo que pueden llevar consigo", ha indicado, antes de agregar que "para los niños que ya han soportado años de hambre, desplazamiento y la interrupción de su educación, esta nueva ola de violencia está socavando la poca estabilidad que les quedaba".

Ante esta situación, el organismo está ampliando su respuesta de emergencia para ayudar a unos 231.000 afectados por el repunte de los combates con actividades sanitarias y de nutrición en las provincias de Adén, Marib y Taiz. Además, está ofreciendo apoyo psicosocial y gestionando casos de niños no acompañados y separados de sus familias.

Las nuevas hostilidades han dejado hasta la fecha más de 100.000 desplazados, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una cifra que incluye a más de 2.000 personas que han huido por mar para llegar a las costas de Yibuti, done UNICEF colabora con las autoridades para entregar agua potable, servicios de higiene y saneamiento, protección y derivaciones para los niños más vulnerables.

En este sentido, UNICEF ha recordado que ya antes del último estallido de los combates ya había 12,2 millones de niños necesitados de ayuda humanitaria, con 2,2 millones de niños con desnutrición aguda --incluidos más de 515.000 con desnutrición aguda grave--, mientras que 3,2 millones de niños en edad escolar se encuentran fuera del sistema educativo.

A ello se suma que alrededor de 17,8 millones de personas carecen de acceso adecuado a servicios de salud, agua y saneamiento, y solo el 60% por ciento de los centros sanitarios funcionan a pleno rendimiento, por lo que UNICEF ha pedido a las partes que protejan a los civiles y faciliten un acceso humanitario "seguro y sin trabas".

Los hutíes lanzaron una ofensiva en zonas de las provincias de Taiz y Hodeida y desde entonces han logrado importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca y los alrededores del estrecho de Bab el Mandeb, en un duro varapalo para las autoridades reconocidas internacionalmente, respaldadas por Arabia Saudí.

Estos avances incrementan las capacidades de los rebeldes de afectar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb --algo que ya han prometido que no harán--, cuya importancia ha aumentado a raíz de las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.