
Con el final de agosto cada vez más cerca, Úrsula Corberó volvió a mostrar una faceta íntima de su presente y compartió una secuencia de fotos sobre su nueva vida como mamá de Dante, el hijo que tuvo junto al Chino Darín el 9 de febrero. A través de sus redes sociales, la actriz española abrió una ventana a escenas cotidianas de crianza, momentos en pareja, rincones de su casa y postales del crecimiento del bebé, en un álbum personal que dejó ver cómo transcurre este nuevo capítulo familiar.
“Full time papis”, escribió Úrsula como presentación de la publicación, una frase breve que resumió el eje del posteo y el lugar central que ocupan hoy la maternidad y la paternidad en la rutina de la pareja. La respuesta del Chino llegó enseguida y reforzó ese clima de complicidad que también atraviesa la pareja. “Muy morfable todo”, comentó el actor, con una expresión que mezcló humor y ternura frente a las imágenes del pequeño Dante y a las escenas domésticas que integraron la secuencia.
La primera foto del álbum mostró al bebé durante el baño. Sentado de espaldas en una bañera plástica color arena, Dante apareció frente a una ventana ovalada por la que ingresaba una luz blanca y suave.


La siguiente imagen avanzó sobre otra escena ligada de lleno a la maternidad. Allí se vio a Úrsula, con el cabello rubio y unas gafas modernas, sosteniendo un vaso de cristal mientras Dante, vestido con un body claro estampado, estiraba los brazos para intentar alcanzarlo. Otro de los momentos compartidos mostró a la actriz recostada sobre un sofá, rodeada de almohadones claros, mientras jugaba con Dante. En esa escena, lo elevaba sobre sus piernas y ambos se miraban con una sonrisa.
La rutina fuera de casa también tuvo su lugar dentro de la galería. En una selfie tomada en la calle, Úrsula apareció con un conjunto negro formado por una camiseta amplia y shorts, sandalias de tiras y un bolso blanco. Las gafas de sol cubrieron gran parte de su rostro y el gesto serio introdujo un contraste con el tono más doméstico del resto de las imágenes.


Uno de los retratos destacados del álbum fue el del desayuno familiar. Sobre una mesa blanca se vieron platos con huevos fritos, pan y palta, además de jugos de naranja y café. Frente al Chino trabajando en una laptop, rodeado por objetos vinculados al universo adulto y al infantil: juguetes de tela, un libro para bebés, un pasaporte y auriculares inalámbricos.
La presencia del actor se volvió más evidente en otra imagen de fuerte carga afectiva. Allí se lo pudo apreciar acostado en la cama, abrazando a Dante, con el rostro apoyado sobre el torso del bebé. El pequeño respondió con una sonrisa, en una postal armada con sábanas blancas, luz tenue y un encuadre cerrado.


La secuencia cerró con uno de los momentos más significativos del crecimiento de Dante. En el primer plano de su sonrisa, un dedo señaló los dos primeros dientes que empezaban a asomar en la encía inferior. La imagen, espontánea y nítida, funcionó como un cierre directo sobre el desarrollo de su bebé en medio de la vida cotidiana de una familia con un recién nacido.
Lejos de las producciones y los anuncios, Úrsula eligió mostrar un costado mucho más cotidiano de su presente. Entre baños, juegos, desayunos y siestas compartidas, el álbum dejó ver una intimidad atravesada por la crianza y el crecimiento de Dante, algo que sus seguidores acompañaron enseguida con mensajes de cariño y reacciones llenas de ternura. Y, además, aprovechó para completarlo con la gran presencia de su pareja en su vida diaria.