En lo que parece ser un nuevo clásico del ámbito agropecuario, este miércoles tuvo lugar una nueva reunión de la Mesa de Trabajo Técnico sobre la Ley de Semillas, esta vez en la sede porteña de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).

Promovida por la Secretaría de Agricultura y más específicamente por el Instituto Nacional de Semillas (Inase), los encuentros entre representantes de la producción y la industria semillera tienen como propósito consensuar un nuevo marco normativo en materia de reconocimiento de la propiedad intelectual.

“Se han construido avances y se valora especialmente lo trabajado en tan poco tiempo. Además, se destaca que la construcción de consensos se construye progresivamente y requiere un serio y profundo trabajo profesional e institucional, dada la complejidad del tema y la amplia diversidad de intereses y tipos de actores privados y productivos representados en esta Mesa. Cada avance y discusión requiere validación y consulta con las bases y las empresas involucradas”, señaló un comunicado difundido por la Mesa de Enlace al finalizar el encuentro.

“Se realizaron ejercicios concretos sobre las diferentes posturas y escenarios, evaluando alternativas para el uso propio gratuito en el marco de una Ley de Semillas reformada. Se acuerda continuar trabajando en torno a la figura, las características y los detalles del productor exceptuado del pago por el uso propio”, añadió.

Hace meses que la discusión está focalizada en el criterio para establecer el universo que debería poder mantener el derecho de uso propio gratuito. El comunicado no ofrece mayores precisiones porque las posiciones de ambas partes siguen abiertas.

Pero, más allá de cuánto tiempo tarden en llegar a un acuerdo, el gobierno argentino se está quedando sin tiempo, porque prometió, en el marco de negociaciones bilaterales con EE.UU., que promovería el tratamiento del esquema propuesto por UPOV 91 en el Congreso.

Si bien todas las entidades del sector productivo comunicaron al gobierno nacional que no están de acuerdo con UPOV 91 –que no está vigente en ningún país de la región– el gobierno necesita llegar al Congreso con una propuesta consensuada para evitar generar rispideces con el sector que es el principal generador de divisas de la economía argentina.

El hecho de que el gobierno esté preparando un viaje oficial a China no luce muy grato en lo que hace al tipo de vínculo que la gestión de Donald Trump quiere para la Argentina. Más razón para mostrar “buena letra” en los asuntos pendientes.

Por supuesto, más allá de que el proyecto sobre semillas llegue con o sin consenso –llegar tendrá que llegar al Congreso para cumplir con EE.UU.–, luego habrá que ver si el mismo logra las mayorías necesarias en ambas cámaras para poder aprobarse.