Buenos Aires, 1° septiembre (NA) -- Un histórico ramal ferroviario que durante décadas unió el interior bonaerense con la Costa Atlántica podría volver a cobrar vida. Se trata de la conexión hacia Quequén y Necochea, donde el último tren llegó en 2003, y que ahora es considerada una pieza estratégica dentro del esquema logístico vinculado al desarrollo de Vaca Muerta. La iniciativa tomó impulso luego de que cuatro intendentes del sudeste bonaerense presentaran ante la Secretaría de Transporte de la Nación un pedido para incorporar el corredor Ayacucho–Tandil–Lobería–Balcarce–Quequén al nuevo esquema de concesiones ferroviarias. La propuesta busca recuperar un ramal clave para el transporte de cargas con destino al puerto de Quequén. Actualmente, Puerto Quequén mueve prácticamente toda su carga por camión, una situación que genera mayores costos logísticos y presión sobre la infraestructura vial. En 2025 ingresaron 281.824 camiones al puerto y ningún vagón ferroviario, pese a que la terminal movilizó más de 9 millones de toneladas, el mayor volumen de su historia. POR QUÉ EL TREN VUELVE A SER ESTRATÉGICO PARA VACA MUERTA El interés por este corredor está directamente relacionado con la expansión de Vaca Muerta y los proyectos ferroviarios que buscan mejorar la salida de hidrocarburos y cargas hacia los puertos bonaerenses. La documentación oficial vinculada a la reorganización de las concesiones ferroviarias ya menciona la necesidad de fortalecer al ferrocarril como eje de la matriz logística asociada al desarrollo del nodo Vaca Muerta. Además, el proyecto ferroviario Bahía Blanca–Añelo prevé cientos de kilómetros de renovación y nuevas vías para incrementar significativamente la capacidad de transporte. Incluso, durante 2026 Puerto Quequén ya participó en operaciones vinculadas con el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), al recibir equipamiento de gran porte destinado al desarrollo energético en Río Negro, reforzando su papel dentro de la cadena logística. UN SERVICIO QUE DEJÓ DE LLEGAR HACE MÁS DE DOS DÉCADAS El ramal ferroviario tiene una larga historia. El tren llegó a Quequén en 1892 y a la estación de Necochea en 1894. Sin embargo, el último servicio que cruzó el río Quequén hacia la estación de la ciudad circuló el 16 de diciembre de 1968, cuando los problemas en el puente obligaron a interrumpir ese tramo. Los trenes continuaron llegando hasta la estación Quequén durante varias décadas más, pero ese servicio también desapareció en 2003, dejando al puerto sin conexión ferroviaria operativa. Desde entonces, toda la logística quedó prácticamente concentrada en el transporte automotor. En paralelo, la Provincia de Buenos Aires también trabaja en un Plan Estratégico de Desarrollo Ferroviario, que contempla la participación de capitales privados para recuperar corredores productivos y fortalecer la conexión entre ciudades y puertos. En ese esquema, Quequén aparece junto a Bahía Blanca y San Nicolás como uno de los nodos considerados estratégicos para el desarrollo económico bonaerense. Agencia NA