A los 54 años, Valeria Mazza compartió su mirada sobre la crianza y la vida familiar, y destacó el rol que ocupa junto a Alejandro Gravier en la educación de sus cuatro hijos: Baltazar, Tiziano, Benicio y Taína. La modelo remarcó que el tiempo invertido en los primeros años de los chicos es fundamental y que esa dedicación se refleja en la adolescencia y en la relación que mantienen hoy como familia.
En una entrevista con Angie Landaburu en el ciclo Ángeles y Demonios (YouTube), la modelo fue contundente: “Es muy importante dedicarle mucho tiempo a los chicos cuando son chicos… todo el tiempo invertido con el chiquito, de dos, tres, cuatro… cuando llegues a la adolescencia lo vas a agradecer”. Según la top model, la clave está en acompañar de cerca y establecer reglas claras desde el principio.
Valeria Mazza recordó que, junto a Gravier, siempre priorizaron el tiempo en familia. “Tenemos mucho tiempo compartido con nuestros hijos y, si bien creo que somos padres exigentes, somos muy cariñosos y muy de clan, de estar juntos”, explicó. Hoy, con sus hijos mayores, asegura que esa elección se refleja en la manera en que ellos siguen eligiendo pasar vacaciones y momentos con sus padres.

La modelo dejó en claro que no busca ser amiga de sus hijos: “Yo no soy mamá, amiga, soy mamá”. Además, evitó poner etiquetas sobre las personalidades de cada uno: “Nunca me gustó etiquetarlos… creo que uno mismo los va etiquetando a los chicos y en realidad van a ser lo que quieran ser”.
El presente de sus hijos y la importancia de las reglas en casa
Sobre la vida actual de sus hijos, Mazza contó que Baltazar vive en Madrid y se recibió de ingeniero industrial, Tiziano dedica gran parte del año al esquí, mientras que Benicio y Taína continúan en Buenos Aires, iniciando sus estudios universitarios. Tanto ella como Gravier disfrutan ahora de más tiempo para ellos, aunque siguen acompañando a sus hijos en cada etapa.
La confianza es otro pilar en la familia. Mazza recordó que se fue de su casa a los 17 años y valora la generosidad de sus padres. “Creo que mis hijos tienen muchas más capacidades y herramientas de las que nosotros tuvimos y confiamos enormemente en las decisiones que ellos tomen y los vamos a acompañar”. También aseguró que no es celosa con las parejas de sus hijos y que siempre facilitó que su casa sea un lugar de encuentro.

En la rutina familiar, hay reglas que se mantienen firmes. Una de ellas es la prohibición de teléfonos en la mesa: “La mesa justamente es el lugar donde se comparte. Entonces no me gusta. Es más, te diría que cuando voy a un restaurante y veo chicos con el teléfono en la mesa… es como que me estuvieran dando un puñal en el estómago”. Además, exige orden y participación en las tareas del hogar, convencida de que la responsabilidad se aprende desde lo cotidiano.
Sobre Taína, la única mujer del grupo, Mazza habló con entusiasmo: “Taína es artista seguro, desde muy chiquita estudia canto, baile, actuación, le encanta y ahora está haciendo teatro musical, es su pasión y lo disfruta enormemente”. También destacó su creatividad en la moda: “A veces viene a buscar y yo le digo ‘ay, mira este’; entonces ella empieza a revisar y saca algo que jamás se me hubiese ocurrido y lo reinventa con sus accesorios”.




