Ver lagartijas en la casa o el jardín durante septiembre: qué significa y por qué es bueno
Con la llegada de septiembre y el aumento progresivo de las temperaturas, es muy común empezar a ver más animales e insectos en el jardín. Entre ellos suelen aparecer las lagartijas , que son un indicio positivo para el entorno . Las lagartijas dependen del calor ambiental para regular la temperatur
Con la llegada de septiembre y el aumento progresivo de las temperaturas, es muy común empezar a ver más animales e insectos en el jardín. Entre ellos suelen aparecer las lagartijas, que son un indicio positivo para el entorno.
Las lagartijas dependen del calor ambiental para regular la temperatura de su cuerpo. Por este motivo, mientras en los meses fríos reducen su actividad y permanecen escondidas, con los primeros días templados de septiembre salen de sus refugios para exponerse al sol y buscar alimento.
Qué significa ver lagartijas durante septiembre
Ver lagartijas durante septiembre indica que el lugar tiene condiciones favorables para que desarrollen su actividad. Si el entorno presenta piedras, paredes soleadas, grietas, macetas y sectores con vegetación, estos animales encuentran calor, protección y distintos lugares para esconderse.
Durante las épocas más frías del año, las lagartijas tienden a reducir su actividad y esconderse en distintos refugios. (Imagen ilustrativa generada con IA).
Además, la presencia de estos reptiles también es una señal de que encontraron alimento en el jardín. La mayoría de las lagartijas que habitan en la Argentina se alimenta de insectos y otros invertebrados, como arañas, hormigas o escarabajos.
Por eso, aunque algunas creencias populares indican que las lagartijas anticipan acontecimientos positivos o negativos, no existe evidencia científica que respalde estas ideas. En cambio, su presencia responde a factores naturales, como la temperatura, los refugios disponibles y la existencia de presas para alimentarse.
Por qué es bueno tener lagartijas en el jardín
Al alimentarse de insectos, las lagartijas actúan como controladoras naturales de plagas. Así, ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema y reducen la cantidad de pequeños animales que aparecen cerca de las plantas o ingresan al hogar.
Los especialistas de la Universidad Nacional del Comahue explican que las lagartijas presentes en la Argentina no son venenosas y colaboran con el control de insectos en casas y áreas de cultivo. Como si fuera poco, cumplen un rol clave en la cadena alimentaria y el equilibrio ambiental.
En caso de ver una lagartija en el jardín o la vivienda, lo más conveniente es no agarrarla, perseguirla ni usar productos químicos para eliminarla. Si entra a una habitación, alcanza con abrir una puerta o ventana y dejarle una salida libre hacia el exterior.
Las lagartijas se alimentan de distintos insectos, por lo que tienen un impacto positivo en el ambiente. (Imagen ilustrativa generada con IA).
Además, es recomendable alejar a las mascotas y no destruir las zonas en las que se esconde. Ver lagartijas durante septiembre es una buena señal, ya que el jardín ofrece condiciones favorables para la fauna local y mantiene un aliado natural contra los insectos y las plagas.