En la campaña 2023/24 se estima que se perdieron al menos seis millones de toneladas de maíz por las enfermedades Spiroplasma y otras enfermedades derivadas del “achaparramiento del maíz” o “corn stunt disease”.
Por ese motivo, en agosto de 2024 las autoridades del Instituto de Semillas, por medio de resolución 294/2024, dispusieron que los híbridos que no registraran una buena respuesta al achaparramiento del maíz no iban a poder inscribirse en el Registro Nacional de Cultivares.
Las empresas semilleras tenían que presentar en 2025 al menos un año de evaluación del material inédito en ensayos fiscalizados en tres localidades de una misma subregión maicera para obtener una inscripción provisoria.
Tolerancia cero: El Inase no habilitará la inscripción de híbridos que no demuestren buen comportamiento frente al Spiroplasma
A partir de 2026 la inscripción definitiva iba a ser concedida una vez que las semilleras presentaran datos del segundo año de ensayos con resultados favorables en cuanto tolerancia al complejo de patógenos trasmitidos por la chicharrita (Dalbulus maidis).
Pero apenas pocos meses después en febrero de 2025, otra normativa del Inase (49/2025) determinó que la obligación contenida en resolución 294/2024 pasaba a ser optativa.

Ese cambio tan abrupto pasó desapercibido porque, luego del desastre ocurrido en 2023/24, los factores climáticos, junto con mayores monitoreos y controles realizados por los productores, lograron reducir las poblaciones de la chicharrita.
Pero este año la presencia de Dalbulus maidis comenzó a crecer de manera importante en las zonas endémicas del norte del maíz, lo que representa una señal de alarma no tanto para el cultivo de siembra temprana, sino especialmente para el tardío.

Otro dato preocupante es que las poblaciones de la chicharrita del maíz vienen aumentando en la región “Centro Norte”, la cual, además de resultar estratégica para la producción argentina de maíz, es la zona de “contención” de la plaga hacia el resto de las regiones cerealeras.

La elección de híbridos tolerantes es una de las principales herramientas agronómicas disponibles para evitar la proliferación y el impacto productivo del “achaparramiento del maíz”, algo que, de haberse mantenido lo establecido por resolución 294/2024, actualmente sería de gran ayuda. Pero no es el caso.
El problema se presenta cuando los productores tienen intenciones de volver a sembrar este año un gran superficie de maíz para aprovechar las oportunidades presentes en el escenario internacional.
Argentina va camino a mantener este año la superficie de maíz ante la ventaja competitiva del cereal esperada con el “El Niño”
El “achaparramiento del maíz” es un complejo de patógenos trasmitidos por “chicharrita del maíz”. Se trata de dos bacterias (mollicutes): Spiroplasma (Spiroplasma kunkelii) y fitoplasma del maíz achaparrado (Maize Bushy Stunt Phytoplasma o MBSP), y dos virus: Virus del Rayado Fino (MRFV) y Virus del Mosaico Estriado del Maíz (Maize Striate Mosaic Virus). La mayor parte de las pérdidas registradas en la campaña 2023/24 se explican mayormente por el impacto del Spiroplasma.