En mayo de 2025, una joven de 22 años viajó en avión y, después de aterrizar, sintió los oídos tapados durante varios días. Con el paso del tiempo aparecieron otros síntomas, entre ellos sangrado en la garganta, cansancio extremo y pérdida de peso.
En un primer momento, los médicos atribuyeron las molestias al denominado “mal de altura”. Sin embargo, ante la persistencia de los síntomas, Aida Burkins fue derivada a un otorrinolaringólogo, que detectó una masa y adenoides inflamadas en la zona de la garganta.
Después de varias tomografías y dos biopsias, en febrero de 2026 recibió el diagnóstico definitivo de carcinoma nasofaríngeo, un tipo de cáncer que afecta la parte superior de la garganta, detrás de la nariz y cerca de la base del cráneo. La enfermedad también había alcanzado los ganglios linfáticos cervicales.
“Empecé a sangrar por la garganta y la sangre solo salía por la nariz si me inclinaba a unos 90 grados desde la cadera”, recordó la joven en diálogo con Newsweek. Aida había viajado desde California hasta Chicago en mayo de 2025.

Además del sangrado, la joven contó que su audición empeoró de manera progresiva. También comenzó a sentirse cada vez más cansada y bajó de peso sin proponérselo.
Mientras esperaba una respuesta médica, aparecieron nuevos síntomas. Entre ellos, mencionó un fuerte zumbido en el oído que no desaparecía, además de las dificultades auditivas que habían comenzado después del viaje en avión.
La persistencia y combinación de estas señales llevó finalmente a realizar estudios más específicos, hasta detectar la masa en la zona nasofaríngea.
Qué es el carcinoma nasofaríngeo
El carcinoma nasofaríngeo es un tipo de cáncer que se desarrolla en la nasofaringe, ubicada en la parte superior de la garganta, detrás de la nariz. En el caso de Aida, la enfermedad también comprometió los ganglios linfáticos del cuello.
El diagnóstico llegó en febrero de 2026, meses después de aquel viaje en avión que había marcado el inicio de las primeras molestias. Para entonces, la joven ya había atravesado distintos estudios médicos para encontrar la causa de sus síntomas.

Cómo es el tratamiento y qué dijo sobre su recuperación
Desde febrero de 2026, Aida atravesó meses de quimioterapia y radioterapia. Según explicó, los controles mostraron una respuesta favorable al tratamiento. “Todo está disminuyendo y respondiendo a los tratamientos, por lo que los médicos creen que estaré libre de cáncer”, afirmó.
La noticia del diagnóstico también tuvo un fuerte impacto emocional. La joven contó que, al enterarse de que tenía cáncer, su principal preocupación fueron sus dos hijos, de tres y un año.
“Cuando me enteré de que tenía cáncer, lo único en lo que pensé fue en no poder ver crecer a mis hijos ni que pudieran hacer las cosas que quieren hacer en la vida. Fue horrible”, relató.
Para cerrar, la joven madre destacó el lugar que ocuparon sus hijos durante todo el proceso: “Mis hijos han sido sin duda mi pilar durante todo este proceso y mi mayor motivación para luchar y seguir adelante”.




