
Un cambio profundo en los hábitos de consumo está transformando la manera en que los peruanos compran y viven.
Según el estudio regional “El efecto salud 2026” realizado por Worldpanel by Numerator, el 39% de los consumidores en Perú se identifica con el perfil Health Active, es decir, compradores que adoptan de manera consistente prácticas de bienestar físico y alimentario.
Esta cifra ubica a Perú por encima de países vecinos como Chile (36%), Brasil (30%), Bolivia (38%) y Argentina (38%), y consolida al mercado peruano como uno de los más activos en la región en la adopción de hábitos saludables.
Bienestar y prevención impulsan el consumo
La búsqueda de bienestar físico y mental ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una práctica cotidiana. El informe señala que los Health Actives peruanos generan hasta 33% más ocasiones de compra que quienes no priorizan el bienestar, lo que incrementa el valor y la recurrencia dentro del consumo masivo.
Este fenómeno ocurre en un contexto económico desafiante, con una inflación de 3.8% en el Perú, que obliga a las marcas a adaptar sus portafolios a las nuevas prioridades del consumidor.

Actualmente, a nivel latinoamericano, el 38% de los hogares pertenece al segmento Health Active, cifra que creció cinco puntos porcentuales respecto al 2025.
Los segmentos Health Moderate (30%) y Health Passive (32%) completan el panorama regional, lo que evidencia que la tendencia hacia hábitos saludables se expande y se consolida en diferentes niveles de compromiso.
El impacto de los tratamientos GLP-1 y la reconfiguración del consumo
El estudio identifica, además, el avance del conocimiento y uso de tratamientos GLP-1, medicamentos enfocados en la pérdida de peso y el control de la diabetes. En solo un año, el conocimiento sobre estos fármacos pasó del 12% al 27% de los hogares peruanos.
Si bien el elevado costo limita su adopción masiva, el 7% de los hogares en Perú tiene al menos una persona con alta probabilidad de utilizar GLP-1, lo que ya está repercutiendo en el consumo de categorías indulgentes y productos ultraprocesados.
Esta tendencia se suma a la transformación del mercado, donde la preocupación por la salud y el autocuidado impacta directamente en las decisiones de compra y en la composición de la canasta familiar.
Reducción del azúcar: el nuevo símbolo del autocuidado
Reducir el consumo de azúcar se consolida como un símbolo clave de la transición hacia el autocuidado. Más de 80 millones de hogares latinoamericanos buscan limitar la ingesta diaria de azúcar.
En Perú, el 43% de la población se define como Sugar Reducer, mientras que un 40% de los jóvenes prefiere mantener un consumo regular y un 5% opta por alternativas como los edulcorantes.

En este contexto, las marcas tienen el desafío de innovar en productos que imiten el sabor original y, al mismo tiempo, contengan ingredientes naturales, respondiendo así a las expectativas de un consumidor más informado y exigente.
El informe concluye que las empresas posicionadas como aliadas de una alimentación equilibrada demuestran una mayor resiliencia y capacidad de retención de clientes, incluso frente a escenarios económicos adversos.
La salud ya no es una tendencia de nicho, sino una dinámica masiva que obliga a la industria a evolucionar al ritmo de los consumidores y a anticipar sus nuevas prioridades.