Dos delincuentes intentaron robar una joyería de William Morris el miércoles por la tarde, pero el asalto terminó de una manera inesperada. La dueña del local se resistió, logró activar el botón antipánico y, durante el forcejeo, los ladrones terminaron escapando con disparos al aire.
El hecho ocurrió cerca de las 18.30, sobre la calle Villegas y todo quedó registrado por las cámaras de seguridad de la zona. Los dos hombres llegaron en una moto y entraron al comercio con los cascos puestos. Uno se quedó afuera haciendo de campana mientras el otro ingresó para amenazar a la comerciante.
Verónica, una de las dueñas del lugar, contó que atraviesa un momento difícil por la caída de las ventas y que, para sostener el negocio, muchas veces tienen que trabajar más horas. En medio de esa situación se encontró cara a cara con los delincuentes.
“Ellos intentaron abrir la puerta porque no podían. Finalmente logra entrar uno y en ese momento yo encontré el botón antipánico. Me gritó ‘no’, forcejeamos y me quiso pegar un culatazo”, relató en diálogo con TN.
En lugar de entregar sus pertenencias, Verónica decidió enfrentarlos. Fue entonces cuando uno de los delincuentes la golpeó. “Es lo que me salió, no les iba a entregar nada”, aseguró.

El forcejeo continuó dentro del local hasta que la comerciante consiguió activar la alarma. La sirena que se escucha en las imágenes corresponde al sistema antipánico que habían organizado entre los vecinos y que permite alertar a la guardia comunal del municipio, que no está armada.
“En el forcejeo, cuando sonó la alarma, el de campana se subió a la moto y el otro intentó abrir la vidriera. Ahí logré golpearlo con la misma puerta y no pudieron robarse nada”, contó Verónica.
La situación continuó afuera del comercio. Una vecina salió al escuchar lo que ocurría y comenzó a gritar para ayudar a la comerciante. También intervino un hombre que pasó por el lugar y forcejeó con los delincuentes.
Fue entonces cuando uno de los ladrones disparó al aire para poder escapar mientras que su cómplice, que estaba dentro del local, salió y se subió a la moto. Los dos huyeron en contramano, atravesaron varios autos y esquivaron a una mujer que circulaba en bicicleta.
Para Verónica, esta vez la situación terminó sin que nadie resultara gravemente herido y sin que los ladrones pudieran llevarse la mercadería. Pero el episodio también dejó una preocupación sobre la respuesta ante una emergencia.
“La policía demoró bastante. Esta vez no pasó nada, pero si presiono el botón necesitaría un patrullero lo más rápido posible. Cuando llegaron no había nadie ni tampoco una manera de identificarlos”, lamentó.



