Los rebeldes hutíes de Yemen aseguraron haber derribado un avión de combate saudita y denunciaron una intensificación de los ataques aéreos de Arabia Saudita sobre territorio yemení, en un nuevo episodio de una guerra que volvió a escalar en las últimas semanas y que amenaza con profundizar la inestabilidad en Medio Oriente.

El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que el grupo logró abatir un caza F-15 saudita en la provincia de Marib mediante un misil tierra-aire de fabricación local. Según el vocero, la aeronave participaba en “operaciones hostiles” cuando fue alcanzada.

Saree también rechazó las acusaciones de Arabia Saudita, que esta semana responsabilizó a los hutíes por un presunto ataque contra la ciudad santa de La Meca. “Nuestras operaciones tienen como objetivo instalaciones petroleras y bases militares, que están muy alejadas de los lugares sagrados”, sostuvo.

La tensión entre los hutíes, alineados con Irán, y el gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por Riad, aumentó desde julio. La ruptura de la frágil tregua vigente desde 2022 derivó en una nueva fase del conflicto, en medio de la expansión de la guerra regional desencadenada tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán a fines de febrero.

En los últimos días, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita y aseguraron haber tomado el control de la costa yemení sobre el mar Rojo y del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, un corredor clave para el comercio internacional y el transporte de petróleo.

Rebeldes hutíes de Yemen marchan en la capital Saná durante una campaña de movilización el jueves 10 de septiembre de 2026. (Foto AP)
Rebeldes hutíes de Yemen marchan en la capital Saná durante una campaña de movilización el jueves 10 de septiembre de 2026. (Foto AP)

Los enfrentamientos dejaron este jueves al menos 63 muertos entre ambos bandos. Fuentes gubernamentales informaron que 23 soldados murieron en ataques con misiles y drones lanzados por los hutíes en las provincias de Taiz y Lahj. Del lado insurgente, fuentes militares reportaron la muerte de 40 combatientes en bombardeos sauditas y combates terrestres.

La importancia estratégica de Bab el Mandeb se volvió aún mayor después de que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo. Arabia Saudita utilizaba ese corredor alternativo para exportar petróleo hacia los mercados internacionales, por lo que el avance hutí representa una presión adicional para el principal exportador de crudo del planeta.

En territorio saudita también se registraron consecuencias directas de la escalada. La agencia de Defensa Civil informó este jueves la primera víctima mortal desde que comenzaron los ataques hutíes contra el reino. Según el organismo, un ciudadano yemenita murió y otras dos personas resultaron heridas por la caída de fragmentos de un dron interceptado en la provincia de Taif. Además, se reportaron daños materiales en edificios y vehículos.

Mientras tanto, ambas partes intercambiaron acusaciones por ataques contra civiles. Medios afines a los hutíes denunciaron bombardeos sauditas contra infraestructuras de telecomunicaciones y localidades de las provincias de Taiz y Hajjah, donde habrían muerto varios civiles, incluidos niños.

La reanudación de los combates en Yemen, considerado el país más pobre de la península arábica, también agravó la crisis humanitaria. Según cifras difundidas esta semana por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 100.000 personas debieron abandonar sus hogares desde que se rompió la tregua y se intensificaron las hostilidades.

(Con información de AFP)