
Las empresas formales en Perú anticipan un escenario de mayor contratación y menor conflictividad laboral durante la segunda mitad de 2026, según el informe Panorama 2026 elaborado por Vinatea & Toyama.
El 35% de los ejecutivos consultados prevé ampliar su plantilla, mientras que el 29% espera un aumento de los conflictos en sus organizaciones, el registro más bajo desde el inicio del sondeo.
La encuesta recogió las opiniones de 133 gerentes de gestión humana, relaciones laborales y directivos de compañías medianas y grandes entre el 24 de junio y el 14 de julio.
El relevamiento se realizó después de que se despejara la incertidumbre electoral, un factor que había condicionado las expectativas empresariales.
La contratación supera a los planes de reducción de personal
El 35% de las empresas consultadas indicó que aumentará su número de trabajadores antes de finalizar el año. En sentido contrario, el 10% señaló que prevé recortes de personal.
La productividad aparece como la prioridad para el 68% de los responsables de gestión humana. La prevención de conflictos laborales ocupó el segundo lugar, con el 47%, seguida por el clima organizacional, mencionado por el 46%.
La dificultad para conseguir personal calificado fue identificada como el principal límite para ampliar las contrataciones, después de los factores político-económicos. El estudio se concentró en compañías con trabajadores en planilla y estructuras sindicales, un sector minoritario dentro del mercado laboral nacional.

La informalidad divide al mercado laboral peruano en dos realidades
El informe incluyó cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) que muestran diferencias entre las regiones. Lima, Ica, Moquegua y Arequipa tienen tasas de informalidad de entre 57% y 64%.
En zonas de la sierra y el nororiente, la informalidad laboral supera el 82%. Cajamarca registra el nivel más alto, con el 89% de los trabajadores fuera de la formalidad.
Esta brecha condiciona la forma en que se expresan los reclamos. En las empresas formales, los conflictos suelen llegar a instancias institucionales, como la SUNAFIL, los sindicatos y el sistema judicial. En los sectores informales, esas vías tienen menor alcance.

SUNAFIL es el principal canal para los conflictos en empresas formales
El 59% de las compañías consultadas informó que utiliza la SUNAFIL como canal para presentar o atender conflictos laborales. Los reclamos ante jefes inmediatos alcanzaron al 57% y las denuncias internas, al 38%.
La vía judicial tuvo presencia en el 41% de los casos. Las huelgas y otras medidas de fuerza resultaron menos frecuentes: involucraron al 12% de las empresas relevadas.
La afiliación sindical también incide en el recorrido de los reclamos. En las compañías con sindicatos, el 71% de los trabajadores acude a la Sunafil y el 51% recurre al Poder Judicial. En las firmas sin representación sindical, los reclamos directos ante supervisores prevalecen, con el 70%.

Los canales internos existen, pero la confianza aún es limitada
El 98% de las empresas afirmó contar con mecanismos internos para denunciar irregularidades. Sin embargo, el nivel promedio de confianza en esos canales fue de 3,3 puntos sobre una escala de cinco.
Solo el 5,3% de los ejecutivos consideró que la confianza de los trabajadores en estos procedimientos es muy alta. La resolución de los reclamos y la comunicación posterior de los resultados fueron los factores más vinculados a una mejor percepción.
El temor a represalias y las dudas sobre la confidencialidad aparecen entre los principales obstáculos. El informe recoge recomendaciones para fortalecer estos mecanismos, con énfasis en la respuesta a las denuncias y en el papel de los mandos medios.
La expectativa de conflictos cayó 15 puntos frente a 2025
Finalmente, el 29% de los líderes empresariales cree que la conflictividad laboral aumentará durante la segunda mitad de 2026. La cifra implica una caída de 15 puntos porcentuales frente a la primera mitad de 2025.
La muestra incluyó en su mayoría a empresas de manufactura, con el 22,6%; minería y energía, con el 19,6%; y servicios, con el 18,1%. El 67% cuenta con más de mil trabajadores y dos tercios tiene presencia sindical.




