
Perú espera que la visita del papa León XIV movilice a 800 mil personas entre el 11 y el 16 de noviembre, de acuerdo con una proyección del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). El recorrido previsto incluye Lima, Chiclayo, Pucallpa, Cajamarca y Cusco, donde las autoridades coordinan acciones sobre alojamiento, transporte, controles migratorios y atención a los viajeros.
El cálculo excluye a los residentes de la capital que se trasladen hacia los actos públicos. Esa precisión amplía la dimensión de una agenda que distribuirá flujos de personas en cuatro ciudades, con necesidades distintas según cada destino.
La mayor concentración se espera en la Base Aérea Las Palmas, en el distrito limeño de Santiago de Surco, donde Mincetur estima la presencia de más de un millón de asistentes en la misa programada.

Chiclayo busca ampliar el hospedaje ante la llegada de visitantes
Según el ministro Rogers Valencia, Lima y Cusco cuentan con una planta turística capaz de recibir parte de la demanda. El escenario cambia en Chiclayo, ciudad donde el ministerio trabaja con vecinos para que ofrezcan habitaciones en sus viviendas. La medida apunta a ampliar la oferta de hospedaje durante los días de la visita y a responder al aumento de reservas que podría producirse.
Pucallpa concentraría un movimiento de alcance regional, mientras que la demanda en Lima y Cusco estará vinculada también con la llegada de visitantes de otras zonas del país y del exterior.
La visita del papa León XIV a Perú abre un periodo de coordinación para operadores turísticos, municipios, empresas de transporte y familias que evalúan recibir huéspedes, como parte de una red temporal de servicios.
Migraciones y Mincetur iniciaron coordinaciones para reforzar los controles en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, principal acceso aéreo del país, y en los puestos fronterizos. La atención se dirige en particular a Tumbes y Puno, donde las instituciones prevén un incremento de viajeros que ingresen por vía terrestre durante la presencia del pontífice.
El superintendente nacional de Migraciones, Luis Yunis Herrera, señaló que el despliegue interinstitucional busca asegurar el tránsito de miles de fieles y visitantes con orden en cada punto de control.
Las entidades deberán ajustar la capacidad de atención antes de noviembre, cuando el aumento de pasajeros puede elevar la demanda habitual en terminales, fronteras y puertos.
Aeropuertos, fronteras y hoteles ajustan sus servicios para noviembre
El plan incluye capacitaciones virtuales para representantes de hoteles y otros establecimientos de hospedaje. Las sesiones tratarán el uso de la plataforma de registro y fiscalización de huéspedes, herramienta que permitirá a los operadores cumplir con los requisitos de información. El sector hotelero forma parte de la respuesta prevista ante la llegada de turistas por la visita papal.
En paralelo, Valencia mencionó la apertura de rutas aéreas como una herramienta para elevar el turismo receptivo en Perú. Sky Airline anunció un vuelo directo entre Santiago de Chile y Cusco, y Latam comunicó conexiones desde la capital chilena hacia esa ciudad y otros destinos. El ministro sostuvo que la conectividad y la permanencia de los turistas son variables que deben considerarse para el desarrollo del sector.