
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha asegurado este viernes que el Gobierno central restó importancia a las advertencias trasladadas por la Ciudad sobre la creciente presión migratoria en los días previos a la entrada masiva de personas desde Marruecos y ha afirmado que desde Moncloa llegaron incluso a pedirle que dejara de llamar porque se estaba poniendo "muy pesado".
Incluso ha asegurado que el día 27 de julio --tres días antes de la entrada de unos 80.000 inmigrantes-- trató de contactar directamente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque no fue atendido y le dirigieron a la jefatura de Gabinete de Moncloa.
Durante una comparecencia pública en el Palacio Autonómico, Vivas ha relatado los contactos que mantuvo con distintas instancias del Ejecutivo central antes de la crisis migratoria y ha sostenido que la respuesta recibida fue que la situación estaba bajo control y no requería medidas extraordinarias.
Según ha explicado, el 27 de julio trasladó en una reunión celebrada en la Delegación del Gobierno la necesidad de activar la emergencia nacional, ya fuera al amparo de la legislación de Protección Civil o de la Ley de Seguridad Nacional, además de establecer un mando único y reforzar los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
LE PONÍAN "MALA CARA" CUANDO PEDÍA LA EMERGENCIA NACIONAL
Vivas ha asegurado que esa propuesta no fue bien recibida. "Cuando yo hablaba de emergencia nacional en esa reunión, siempre me ponían mala cara", ha afirmado, antes de añadir que la reacción que percibía era la de quienes pensaban que la situación "no es para tanto".
El presidente ceutí ha explicado también que intentó hablar con Sánchez ese mismo día, aunque no fue atendido y la comunicación se canalizó a través de la Jefatura de Gabinete de Moncloa.
Según su relato, desde Presidencia del Gobierno le trasladaron que estaban en contacto con los distintos ministerios y le pidieron tranquilidad. "No pasa nada, esto es una tormenta de verano, está todo controlado. Marruecos colabora y, por tanto, aquí no hay ningún problema", ha asegurado que le trasladaron desde Madrid los días previos a la entrada masiva.
Posteriormente, al insistir en sus advertencias, ha afirmado que recibió el mensaje de que dejara de llamar porque estaba resultando insistente y que toda la información sobre la situación la tenía la Delegación del Gobierno en Ceuta.
Vivas ha afirmado además que habló con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, para solicitar nuevamente la declaración de emergencia nacional, un refuerzo policial y la creación de un mando único para coordinar la respuesta institucional.
De acuerdo con su versión, la responsable ministerial le comunicó inicialmente que la petición requería un análisis jurídico y le pidió 24 horas para estudiarla. Un día después le trasladó que no concurrían los requisitos legales necesarios para declarar la emergencia.
"Esto fue el miércoles por la tarde y el jueves por la mañana Ceuta estaba invadida", ha señalado el presidente de la Ciudad al recordar la cronología de los hechos.


