
El rol de la defensa internacional: la mirada de Thomas M. Antkowiak
En entrevista exclusiva con Infobae, el profesor Thomas M. Antkowiak, quien asumió la representación internacional de Puracal a través de su clínica universitaria, explicó los desafíos del litigio ante el sistema interamericano: “El litigio internacional requiere mucha paciencia. Siempre creímos que el caso era sólido, pero llegar a un fallo favorable llevó años y mucho compromiso de la familia”.
Antkowiak subrayó que su clínica, parte de la Universidad de Seattle, elaboró junto a sus estudiantes un escrito de 100 páginas con hechos probados y argumentación jurídica, labor que involucró a cerca de 20 jóvenes a lo largo de varios años.
Según relató el abogado, la sentencia de la Corte IDH reconoce no solo las violaciones sufridas por Puracal, sino también los daños a su esposa Scarlet y a su hijo, así como el desarraigo definitivo de la familia.
Condiciones de detención y tratos crueles
La experiencia carcelaria de Puracal incluyó reclusión en centros como El Chipote y La Modelo, ambos señalados por la CIDH y la Corte IDH como lugares de condiciones inhumanas.
“Jason estuvo mucho tiempo en régimen de aislamiento, en una prisión violenta, sin acceso suficiente a la luz ni atención médica adecuada para tratar su asma. Apenas podía recibir visitas de su esposa y vivía una constante amenaza de violencia”, detalló Antkowiak.
El abogado agregó que la documentación probatoria incluyó quejas presentadas a las autoridades, testimonios, fotografías y exámenes médicos y psicológicos realizados en EE. UU., que certificaron el daño físico y el estrés postraumático sufrido.
“El proyecto de vida de la familia fue cruelmente interrumpido. Perdieron su negocio, su hogar y la posibilidad de continuar sus carreras profesionales en Nicaragua”, explicó el representante legal. video de proyecto de vida
Precedente regional y el impacto del caso bajo el régimen Ortega
El caso Puracal pone en evidencia un patrón de detenciones arbitrarias, uso abusivo de la prisión preventiva y condiciones carcelarias degradantes bajo el régimen de Daniel Ortega. Organizaciones como Intertextual Nic y KCH Comunicación han destacado que el fallo de la Corte IDH obliga al Estado nicaragüense a revisar de forma estructural su sistema de justicia y penitenciario.
“Este caso es un precedente importante porque reconoce todas las violaciones que sufren personas atrapadas en sistemas judiciales corruptos y ordena reparaciones que van más allá del caso individual”, enfatizó Antkowiak.
El abogado explicó que la Corte IDH hará un seguimiento activo del cumplimiento de la sentencia y que el equipo legal continuará enviando informes periódicos sobre la situación. Hasta la fecha, el Estado nicaragüense no ha emitido pronunciamiento formal sobre el fallo, lo que refuerza la importancia de la presión internacional y el monitoreo de organismos de derechos humanos.
Para Jason Puracal y su familia, la sentencia representa un reconocimiento tardío de su inocencia y el inicio de un proceso de reparación. “Lo que más le importa a Jason es que se reconozca públicamente su inocencia”, sostuvo Antkowiak.
Aunque Puracal logró reconstruir su vida profesional en Estados Unidos, su esposa no ha podido ejercer como abogada, y las secuelas psicológicas persisten.
El fallo ordena atención médica y psicológica para la familia, así como el restablecimiento de sus derechos patrimoniales.



