
Weimar Asprilla, arquero de Independiente Santa Fe, aclaró la situación de su familia tras los rumores difundidos por medios internacionales que aseguraban que sus seres queridos lo habían perdido todo durante el terremoto que sacudió a Colombia hace unas semanas.
El futbolista, que fue figura mundial luego de convertirse en héroe de la clasificación de Santa Fe en la Copa Sudamericana ante River Plate, desmintió esta versión y afirmó que, si bien su familia resultó afectada, no sufrió pérdidas totales.
“Quiero aclarar que mi familia no perdió todo como se dice. Apenas hubo daños leves en infraestructura, pero no se perdió todo. Hay personas que me están brindando ayuda, pero hay otras que necesitan más eso”, explicó Asprilla en declaraciones a Win Sports, poco después de aterrizar en el aeropuerto El Dorado de Bogotá.
El arquero, que saltó a la fama tras atajar el último penal de la tanda ante River Plate en el estadio Monumental, se mostró agradecido por las muestras de apoyo, pero pidió que la solidaridad se enfoque en quienes lo han perdido todo.
“Hay personas que necesitan más ayuda que yo. Mi familia está bien y, por fortuna, solo se vieron afectadas algunas cosas materiales”, aclaró el golero oriundo del Chocó, departamento donde se presentó el epicentro del sismo de 7,4 a las 7:34 a. m. del lunes 10 de agosto, a 103 km de profundidad en San José del Palmar.
La confusión sobre la situación de su familia se originó tras una entrevista concedida a Señal Colombia, y en la que Asprilla relató el temor que vivió en los días posteriores al terremoto.
“Tú salir para entreno y no saber si tu papá o tu mamá estaba viva. Ellos corrieron con la suerte de salir a tiempo. Eh, se perdieron muchas cosas materiales, pero bueno, para mí en estos momentos lo importante es que ellos están con vida y con salud. Mi mamá la pude mandar para Medellín. Mi papá está en Bahía Solano, hace parte del Chocó, pero no sufrió tanto daño como lo sufrió Quibdó”, contó en ese entonces el arquero que defiende el equipo capitalino.
Asprilla se ha consolidado como una de las revelaciones en el arco de Santa Fe. Su oportunidad llegó tras la lesión de Andrés Mosquera Marmolejo y, desde entonces, ha respondido con actuaciones destacadas que lo han puesto en la mira del fútbol sudamericano.