WhatsApp: la trampa de la foto de una sola vista que deriva en estafas virtuales
Buenos Aires, 3 septiembre (NA) -- Una nueva modalidad delictiva encendió las alarmas entre especialistas en ciberseguridad y fuerzas de seguridad. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, se trata de un mecanismo de extorsión digital que instrumentaliza la función de fotos efímeras —aquellas conf
Cadena LáserVía Noticias Argentinas2 min de lectura

Buenos Aires, 3 septiembre (NA) -- Una nueva modalidad delictiva encendió las alarmas entre especialistas en ciberseguridad y fuerzas de seguridad.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, se trata de un mecanismo de extorsión digital que instrumentaliza la función de fotos efímeras —aquellas configuradas para abrirse una sola vez— dentro de la aplicación WhatsApp, con el propósito de manipular a los usuarios y exigirles transferencias de dinero.
La modalidad usada por los delincuentes vía mensajes inicia cuando la potencial víctima recibe un mensaje privado remitido por una línea desconocida, el cual contiene un archivo multimedia programado para autodestruirse tras su apertura. Al pulsar sobre el elemento, la persona visualiza material gráfico de tenor íntimo o explícito, habitualmente extraído de bancos de imágenes o de terceros ajenos a la maniobra.
Inmediatamente consumada la apertura del archivo, el ladrón despliega una táctica de ingeniería social: finge haberse equivocado de destinatario y arremete con recriminaciones formales. Mediante la intimidación psicológica y la generación de culpa, el atacante afirma que radicará una denuncia penal contra la víctima por haber accedido a dicho contenido sensible, salvo que abone una determinada suma económica a modo de compensación extrajudicial.
Las autoridades policiales advirtieron que este esquema no vulnera el código informático del dispositivo ni los servidores de Meta, sino que opera directamente sobre las emociones humanas. Al apelar a la urgencia, la vergüenza y el temor ante una acusación penal ficticia, los estafadores buscan forzar resoluciones impulsivas y despojadas de criterio analítico.
Frente a la proliferación de estos intentos de chantaje virtual, los protocolos de seguridad informática sugieren no interactuar con remitentes no agendados ni desplegar archivos temporales enviados por desconocidos.
En caso de haber abierto el material por descuido o curiosidad, la indicación primordial es conservar la calma, abstenerse de realizar transferencias económicas y bloquear o reportar la cuenta agresora de manera inmediata.
Agencia NA



