El líder de China, Xi Jinping, reafirmó este miércoles su compromiso “inquebrantable” de mantener y reforzar las relaciones con Corea del Norte en un mensaje dirigido al dictador norcoreano, Kim Jong-un, por el 78.º aniversario de la fundación del país. El mandatario chino recordó la visita de Estado que realizó a Pyonyang en junio y la reunión que mantuvo con Kim y señaló que aquel encuentro abrió “un nuevo capítulo” en los vínculos bilaterales.
La agencia estatal Xinhua informó que Xi expresó su disposición a ampliar la coordinación estratégica entre ambos países y entre el Partido Comunista de China (PCC) y el Partido de los Trabajadores de Corea.
Xi también destacó los avances económicos y sociales de Corea del Norte durante los últimos años y manifestó su confianza en que el régimen norcoreano pueda cumplir las metas definidas en el IX Congreso del Partido de los Trabajadores. El mensaje llegó después de varios meses de contactos más estrechos entre Beijing y Pyonyang, a partir del viaje de Xi, el primero de un presidente chino a Corea del Norte en siete años.
En julio, China planteó ampliar los intercambios militares con Corea del Norte, una formulación que Corea del Sur calificó como inédita en declaraciones públicas. Los comunicados difundidos por ambos países no incluyeron referencias a la desnuclearización. El acercamiento bilateral coincide con la consolidación de los lazos entre Pyonyang y Moscú y con la intención de China de sostener su influencia sobre su vecino.
China es el principal socio político y económico de Corea del Norte. Ambos países comparten una frontera de más de 1.400 kilómetros y Beijing ocupa un lugar central en el comercio norcoreano, así como en el suministro de alimentos y energía.
El domingo, Kim Jong-un prometió equipar a la marina del país con armas nucleares antes del comienzo de ejercicios marítimos conjuntos de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur en aguas internacionales próximas a la isla surcoreana de Jeju.
Kim formuló su anuncio durante una ceremonia de relanzamiento del Kang Kon, un buque militar que había naufragado parcialmente en la ciudad portuaria de Wonsan, según la agencia estatal KCNA. Las maniobras, que continuarán hasta el viernes, buscan ensayar una respuesta coordinada ante amenazas militares norcoreanas.
“Debemos asegurar que la operación diversificada y efectiva de nuestros sistemas de combate nuclear estén preparados para una guerra real mediante el desarrollo de nuestra marina en una fuerza con armas nucleares”, declaró el dictador norcoreano.
Kim sostuvo además que los destructores de nueva generación deberán participar del sistema de respuesta nuclear estatal. “Los buques destructores de nueva generación deberán asestar un golpe retaliatorio contra los enemigos, al tratarse de una fuerza involucrada en el sistema estatal de respuesta nuclear”, agregó.
Las imágenes difundidas por KCNA mostraron a Kim junto a su hija, Ju-ae, a quien se considera su posible sucesora. Los ejercicios navales se desarrollan pese a que el presidente estadounidense, Donald Trump, redujo otros entrenamientos con Corea del Sur en agosto. El mandatario sostuvo entonces que esas actividades podían afectar su relación con Kim.
“Si Estados Unidos y sus aliados intentan provocar una nueva confrontación militar con la República Popular Democrática de Corea, esta tomará fuertes medidas de contrarrespuesta desde una posición de fuerza”, amenazó el ministro de Defensa norcoreano, Kim Song-gi.
Por su parte, el lunes, Kim agregó que las actividades militares lideradas por Washington están llevando la situación de seguridad “al límite de la inestabilidad en la península de Corea y más allá de la región”
(Con información de EFE)


