El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha denunciado este sábado una serie de ataques rusos al aeropuerto de Kiev y el de Borispol, asegurando que son intentos de Rusia de boicotear la diplomacia cuando se espera que el enviado especial Steve Witkoff y el asesor de la Casa Blanca y yerno del magnate repubicano, Jared Kushner, viajen primero a Moscú y luego a Kiev para relanzar el proceso de negociaciones.

"Durante la noche se produjeron ataques rusos de gran repercusión contra nuestros aeropuertos, en Kiev y en Borispol. Fue algo deliberado, por primera vez en mucho tiempo", ha afirmado el dirigente ucraniano en un mensaje en redes sociales en el que la ofensiva son una respuesta a "al debate y a los preparativos para que la parte estadounidense utilice el avión para llegar a Ucrania y aterrizar en el aeropuerto de Kiev".

Así ha incidido que mientras Estados Unidos despliega diplomacia en Kiev, Rusia responde con 'Shahids' ruso-iraníes, en referencia al modelo de drones usados en la guerra.

"Hemos tomado nota de esta medida rusa y la próxima semana adaptaremos en consecuencia nuestras operaciones en relación con el espacio aéreo ruso, que se ha vuelto peligroso debido a la presencia de drones y misiles en el cielo. Por supuesto, no hay amenazas para nuestra diplomacia por nuestra parte y no las habrá", ha indicado, prometiendo una respuesta futura pero protegiendo el proceso de contactos con Washington.

De esta forma ha recalcado que Ucrania "está interesada en el camino hacia la paz" y ha responsabilizado a Rusia de lo que considera una escalada militar.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que sus enviados trasladarán una propuesta a Rusia para poner fin a la guerra de Ucrania durante su visita a la capital, Moscú, al tiempo que auguró como "muy probable" que haya avances en las negociaciones, si bien desde el Kremlin insisten en que "por el momento", no existen condiciones concretas" para parar la guerra y han rebajado las expectativas sobre encuentro.