La ex vicepresidenta y su hijo presumen que con el pacto con el titular de la AFA Kicillof busca acumular poder para reforzar su autonomía.
Apuntan contra un enemigo interno: el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, que con otros jefes comunales presiona por adelantar las elecciones o romper con Cristina.
Cancillería y el Ministerio de Seguridad le contestaron al líder chavista, que había señalado que el gendarme quería asesinar a la vicepresidenta de Venezuela.
Sostienen que el régimen busca «desviar la atención de la grave crisis política, económica y social que atraviesa el régimen venezolano».