Impulsado por Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el plan busca reducir la arbitrariedad en la selección de postulantes, sobre todo en la llamada entrevista individual.
Lorenzetti advirtió que estas arbitrariedades políticas se han extendido mucho más en las provincias.
Rosenkrantz recordó el legado de Alfonsín y Carlos Nino.
Durante el encuentro el jefe de Gabinete deslizó su «preocupación» por la clases pública frente a su departamento en el barrio de Caballito.
La reunión fue encabezada por Karina Milei y también participaron Diego Santilli, Patricia Bullrich, Martín Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo.