Los túneles pueden contener gases tóxicos potencialmente mortales, zonas inundables, superficies inestables y espacios que dificultan cualquier operación de rescate.
Debajo la catedral encontraron desde un barrio romano de los siglos IV y V hasta silos silos de grano merovingios y carolingios, de entre los siglos VI y X.
También monedas del siglo IV estampadas con el rostro del emperador Constantino y fragmentos de cerámica medieval. Y mucho más.