La seguidilla de crímenes por encargo con asesinos que cruzan la frontera entre Argentina y Brasil no se detiene.
El nuevo caso ocurrió en la localidad de Bernardo de Irigoyen. La víctima tenía 40 años y estaba sentada en la mesa de un bar cuando otro comensal le disparó seis tiros.
Un amigo del hombre también fue baleado. Los asesinos serían brasileños y escaparon corriendo a su país.
Le dieron 3 años de prisión en suspenso por «incendio culposo» seguido de muerte, en concurso real por la pena de «abuso sexual simple» que recibió en abril de 2024.
La víctima falleció quemada en un incendio en el departamento del piso 22 de Aguilar al 2300, en Palermo, propiedad del hijo del ex saxofonista de Sumo Roberto Pettinato.
No tenía noticias de ella desde el 1° de abril y fue hasta lo del hombre, quien le advirtió que no la volvería a ver más, en el partido de Almirante Brown.
Como había tierra removida en el patio, el chico regresó y le pidió una pala al vecino. Al empezar a cavar, encontró un brazo y supo que era la mujer por un tatuaje.
Gisele Alejandra Ruocco (35) tenía problemas de adicciones e iba a mendigar a Buenos Aires con el sospechoso, que está prófugo y tiene antecedentes penales.
Este martes arranca el juicio político a los tres funcionarios que instruyeron la causa y se negaron a tomarle el ADN a quien terminó siendo el principal sospechoso del asesinato.
La familia de la víctima, que pelea para que la acusación no prescriba, a casi 20 años del hecho, será la primera en declarar como testigo.
Comenzó el segundo debate por el fallecimiento del «Diez» y el Ministerio Público Fiscal desarrolló su hipótesis del caso describiendo acciones, omisiones y responsabilidades de los siete sospechosos.
A quiénes considera los máximos responsables de lo ocurrido con el ex astro futbolístico.