Yolanda Cáceres tenía 52 años y recibió dos puñaladas mortales por parte del agresor, que era vecino de las víctimas, en el barrio Santa Elena, en Los Polvorines.
Esteban Lorenzo Amarilla de 26 años, es el sospechoso que está prófugo y está siendo buscado por la Policía.
Luis Abel Guzmán (45) fue hallado culpable del homicidio de Germán Gabriel Medina (33), cometido en marzo de 2024, en el local de la calle Beruti al 3000.
La fiscalía había pedido prisión perpetua y la querella esperaba una pena de al menos 30 años.
El médico legista Carlos Cassanelli, que practicó ese estudio, declaró que la data de muerte les dio «entre las 9 y las 12 horas del mediodía“ del 25 de noviembre de 2020.
También dio detalles que indicaban cuestiones anormales en el cuerpo del astro: edemas, mucho líquido en el abdomen y un excesivo peso del corazón y los pulmones.
Leticia Victoria Nieva (25) tenía 5 años cuando mataron a su mamá el 26 de febrero de 2006.
Distanciada de su abuelo, Alberto Lebbos (71), se cambió el apellido y se fue a vivir a Río Negro.
En sus redes sociales publicó una foto con su mamá y un conmovedor texto en el que lamenta vivir «con dos ausencias», la de su mamá y «la de la verdad».
La fiscal Eugenia Di Lorenzo impulsó el agravante de femicidio contra Leopoldo Aráoz (49) por asesinar a Paula Lastiris (47), pero el juzgado no hizo lugar.
Habla el marido de la víctima, el peluquero Walter Romero (50): “No entiendo qué pasó por la cabeza de este hombre, qué habrá pensado».
La cronología de una tarde de terror que terminó con una ejecución brutal de tres balazos.
La encomienda había llegado por la mañana a un centro de neurorrehabilitación del barrio Abasto, en Rosario. Y estaba dirigida a Gabriel Dobkin, presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) de esa ciudad.
La Brigada de Explosivos estuvo más de seis horas hasta que lograron hacer una detonación controlada del misterioso envío.
Lo hizo un jury de enjuiciamiento tras dos semanas de testimoniales. Deberán dejar sus cargos.
Los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro se ensañaron con la familia de la victima y descartaron la prueba clave de ADN que apuntaba al verdadero homicida: el parquetista Roberto Barzola.
A casi 20 años de la violación seguida de muerte, en la Corte cordobesa se debate la prescripción.