Jorge Eduardo “Chaquito” Espinosa (31) fue sentenciado a 13 años de cárcel por manejar desde la cárcel una banda que movía miles de kilos de marihuana en Corrientes.
Su mamá, Juana Torres (53), y el chofer de aplicaciones Rubén Ángel María Tabares (45) también recibieron elevadas penas: 8 y 12 años.
En la red narco había tres penitenciarios federales que le permitían seguir operando desde una celda de la Unidad Penal 7 de Resistencia, Chaco.
Juan Suris fue condenado a dos años de prisión por haber sobornado a un comisario y un subcomisario de la Policía Federal.
Uso ilimitado de celulares y de oficinas, asados, picadas y pedidos de McDonalds’s, entre otros lujos que se dio durante su estancia en una delegación de la PFA en Santa Fe.