El 24 de septiembre de 1991, Nirvana publicó Nevermind, un álbum que llevó a Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl desde la escena alternativa de Seattle hasta una audiencia internacional. Con canciones como “Smells Like Teen Spirit”, “Come as You Are”, “Lithium” e “In Bloom”, el segundo disco de estudio de la banda llegó a ser uno de los trabajos más importantes del rock de los años 90.

Tres décadas y media después, siguen vigentes historias curiosas relacionadas con el disco, como la famosa demanda judicial relacionada con su portada hasta los sentimientos encontrados de Cobain hacia el sonido final del álbum.

Estas son cinco curiosidades sobre el disco que cumple 35 años este 2026.

La portada del bebé terminó en una insistente batalla legal

La portada del álbum mostró a Spencer Elden cuando apenas tenía cuatro meses de edad.

La portada de Nevermind muestra a un bebé desnudo bajo el agua, frente a un billete de un dólar sujeto a un anzuelo. El niño era Spencer Elden, quien tenía cuatro meses cuando participó en la sesión del fotógrafo Kirk Weddle.

Según contó Elden a The Guardian, sus padres eran amigos del fotógrafo y aceptaron llevarlo a la sesión. La familia recibió US$200 por la fotografía.

Weddle había recibido el encargo después de que Kurt Cobain tuviera la idea de utilizar una imagen relacionada con un nacimiento bajo el agua. La propuesta original contemplaba incluso fotografiar un parto acuático, pero la compañía discográfica consideró que las imágenes disponibles eran demasiado explícitas.

La sesión con Elden se realizó en una piscina y Weddle tomó alrededor de 15 fotografías. El billete que aparece en la portada fue incorporado posteriormente a la composición.

Décadas después, Elden presentó una demanda contra Nirvana y otros involucrados, al argumentar que la fotografía constituía explotación sexual y pornografía infantil. El caso fue desestimado inicialmente en 2022 por razones relacionadas con el plazo legal, pero una corte de apelaciones permitió que continuara.

Décadas después de la publicación del disco, Spencer Elden llevó a Nirvana y a otros involucrados ante los tribunales por la portada.

En octubre de 2025, el juez federal Fernando Olguin volvió a desestimar la demanda y determinó que la fotografía no podía considerarse pornografía infantil. Según Reuters, el magistrado señaló que, más allá de la desnudez, nada de la imagen se acercaba a los criterios establecidos por la legislación.

Desplazó a Michael Jackson del número uno

Cuando llegó a las tiendas, Nevermind no parecía destinado a convertirse en un fenómeno de semejantes dimensiones. Sin embargo, la difusión de “Smells Like Teen Spirit” en radio y MTV impulsó sus ventas y llevó al álbum hasta la cima del Billboard 200.

Nevermind alcanzó el primer lugar del Billboard 200 en enero de 1992 y desplazó a Dangerous, de Michael Jackson (EPIC RECORDS)

El 11 de enero de 1992, Nevermind alcanzó el primer puesto de la lista estadounidense y desplazó a Dangerous, de Michael Jackson, del número uno. A partir de un análisis, Pitchfork explicó que las ventas utilizadas para elaborar aquella lista correspondían al período del 23 al 29 de diciembre de 1991, cuando muchos jóvenes tenían dinero y tarjetas de regalo recibidas durante las fiestas.

El ascenso fue especialmente llamativo porque Geffen Records no esperaba un éxito de esa magnitud. Según Complex, el sello consideraba que vender unas 250.000 copias ya sería un buen resultado.

Con el tiempo, Nevermind superó los 30 millones de copias vendidas en todo el mundo, de acuerdo con las fuentes recopiladas para esta historia. La llegada de Nirvana al primer puesto también simbolizó el crecimiento de un sonido que hasta entonces había permanecido principalmente en circuitos alternativos.

El título original era diferente

Kurt Cobain, Dave Grohl and Krist Novoselic of Nirvana (Photo by Jeff Kravitz/FilmMagic)

Antes de llamarse Nevermind, el álbum tenía otro nombre: Sheep. Cobain pretendía utilizarlo como una ironía sobre los consumidores que siguen a las mayorías.

Según Complex, el cantante incluso diseñó en un cuaderno un anuncio ficticio para el disco. Finalmente descartó aquella idea y optó por Nevermind, una palabra que además rompía deliberadamente con la forma gramatical correcta en inglés, “never mind”.

“Smells Like Teen Spirit” nació de una broma

La canción más famosa de Nevermind también tiene una historia curiosa detrás de su título.

Todo comenzó cuando Kathleen Hanna, cantante de Bikini Kill, escribió en la pared de la habitación de Cobain la frase: “Kurt smells like Teen Spirit”.

El título de “Smells Like Teen Spirit” nació de una frase que Kathleen Hanna escribió en la habitación de Kurt Cobain.  (Photo by Kevin Mazur/WireImage)

Hanna hacía referencia a Teen Spirit, una marca de desodorante que utilizaba Tobi Vail, quien entonces era pareja de Cobain. El músico no conocía inicialmente el producto y tomó la frase como si tuviera un significado más poético.

Meses después, Cobain llamó a Hanna para pedirle permiso para utilizar esas palabras como título de una canción. El resultado fue el primer sencillo de Nevermind y uno de los temas que impulsaron el éxito internacional del álbum.

La canción incluso fue interpretada en vivo antes de la grabación definitiva del disco. Según Complex, Nirvana la tocó por primera vez el 17 de abril de 1991 en el OK Hotel de Seattle.

Kurt Cobain no quedó conforme con el sonido final

El éxito de Nevermind no implicó que Cobain estuviera completamente satisfecho con el resultado.

A pesar del éxito de Nevermind, Cobain cuestionó el sonido que alcanzó el disco durante su producción y mezcla.(photo by Frans Schellekens/Redferns)

Según Page Six, el cantante consideraba que el álbum había terminado con un sonido demasiado pulido en comparación a su idea original.

“Tenía un sonido en su cabeza que no lograron captar”, comentó el periodista Neil Strauss, quien cubrió las actividades del artista hasta su deceso. Según esta fuente Cobain sentía que la producción y la mezcla habían quedado demasiado refinadas y que llegó a compararlas con el sonido de Mötley Crüe.

Por otra parte, el productor Butch Vig, quien trabajó con Nirvana en el álbum, contó que Cobain no era partidario de realizar numerosas tomas vocales en ese afan de “imperfección” deliberada. En algunas canciones tuvo que convencerlo de repetir determinadas partes.

En el caso de “In Bloom”, según Complex, Vig consiguió que doblara las voces después de decirle cuatro palabras: “John Lennon lo hizo”.

Las diferencias entre el sonido que Cobain imaginaba y el resultado del estudio quedaron expuestas con las grabaciones de ensayo incluidas en la reedición por el 20.º aniversario del álbum. Esas versiones mostraban un sonido más crudo, antes de pasar por el proceso de producción de Vig.