La Diada Nacional de Catalunya dejó este viernes 11 de septiembre una jornada con movilizaciones independentistas, actos institucionales y disturbios en varios puntos de Barcelona. La manifestación convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) reunió a 45.000 personas, según el Ayuntamiento, y los Mossos d’Esquadra practicaron 18 detenciones por desórdenes públicos en incidentes registrados durante la tarde y la noche.

La marcha de la ANC se celebró bajo el lema “Hi soc, hi som, pel present i pel futur, independència” (“Estoy, estamos, por el presente y por el futuro, independencia”). La movilización comenzó a las 17:14 desde la plaza de la Catedral, con una docena de tractores al frente, y desde el cruce de la calle de Casanova con la Gran Vía. Ambos recorridos confluyeron en la plaza de Catalunya, donde se instaló el escenario para los discursos finales.

También hubo movilizaciones en Girona y Amposta, en Tarragona. A la convocatoria acudieron representantes de los partidos independentistas, en un contexto marcado por las diferencias dentro del movimiento soberanista y por el crecimiento de Aliança Catalana, la formación ultraderechista que lidera Sílvia Orriols y que ya supera a Junts y se situaría como segunda fuerza del Parlament, por detrás del Partido de los Socialistas de Catalunya (PSC), según un sondeo de Sigma Dos para El Mundo publicado el 10 de septiembre.

45.000 manifestantes salen a la calle en Barcelona (REUTERS/Nacho Doce)

La participación repuntó respecto al mínimo registrado en 2025

La cifra de 45.000 asistentes en Barcelona supera los 28.000 que la Guardia Urbana contabilizó en la Diada de 2025. Aquel dato fue el más bajo desde el inicio del procés, con 41.500 participantes en el conjunto de Catalunya. Las movilizaciones independentistas alcanzaron su mayor asistencia en 2014, cuando congregaron a 1,8 millones de personas. Las convocatorias se mantuvieron en torno al millón de asistentes durante el referéndum de 2017 y al año siguiente. Después, la participación descendió: 540.000 personas en 2016, 108.000 en 2021 y el mínimo de 28.000 personas en 2025.

Durante las ofrendas florales ante el monumento a Rafael Casanova, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, pidió preservar la unidad de Catalunya y rechazar los discursos de odio. El secretario general de Junts, Jordi Turull, responsabilizó a Illa de alimentar la polarización.

Los Mossos detuvieron a 18 personas en varios puntos de Barcelona

Los principales incidentes se produjeron por la tarde en el entorno de la plaza Mossèn Jacint Verdaguer, junto a la avenida Diagonal. Allí, el grupo neonazi Núcleo Nacional había convocado una concentración bajo el lema “Catalanidad es Hispanidad”. Cerca de un millar de manifestantes antifascistas, convocados por la Organización Juvenil Socialista, acudieron a la zona a modo de contra.

Los altercados más graves de la tarde tuvieron lugar en el entorno de la plaza Mossèn Jacint Verdaguer, donde un millar de manifestantes antifascistas se concentraron frente al acto convocado por el grupo neonazi Núcleo Nacional (REUTERS/Nacho Doce)

Los Mossos desplegaron cordones para separar a ambos grupos y utilizaron defensas de forma puntual después de que algunos asistentes intentaran superar las líneas policiales. Según la información difundida por la policía catalana, hubo lanzamientos de piedras, botellas, objetos pirotécnicos y pintura.

Los incidentes se trasladaron después al paseo de Sant Joan y al entorno del Arc de Triomf. En esa zona ardieron contenedores y otros elementos del mobiliario urbano. La policía detuvo allí a 17 personas, nueve de ellas menores de edad.

También hubo tensión en la plaza de Catalunya, tras una movilización de Aliança Catalana a la que asistió Orriols. Un grupo de activistas intentó rebasar el dispositivo policial. Fuentes de los Mossos explicaron a EFE que los antidisturbios protegieron “a la diputada Orriols”. En ese punto fue detenido otro menor. Nueve agentes resultaron heridos leves durante el conjunto de los disturbios.