Los cambios graduales ayudan a reducir azúcares, sodio y productos refinados sin imponer una alimentación restrictiva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los cambios graduales en las comidas cotidianas pueden ayudar a reducir el consumo de azúcares, sodio y productos refinados sin convertir la alimentación en una pauta restrictiva. Siete sustituciones sencillas permiten aumentar el aporte de proteínas, fibra y grasas insaturadas, nutrientes que pueden formar parte de una dieta equilibrada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los carbohidratos procedan principalmente de granos integrales, verduras, frutas y legumbres. Para los adultos, también establece como referencia un consumo mínimo de 25 gramos diarios de fibra natural.

A su vez, la guía conjunta de la OMS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que una alimentación saludable debe ser adecuada, equilibrada, moderada y diversa. Bajo esos principios, pequeñas sustituciones pueden mejorar la calidad nutricional de las comidas sin exigir cambios drásticos.

1. Yogur estilo griego natural en lugar de cereal endulzado

El yogur natural estilo griego aporta proteína y puede combinarse con fruta, frutos secos o cereal integral sin azúcar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La dietista Ana Reisdorf propone reemplazar el cereal de desayuno endulzado por yogur natural estilo griego. Según explicó a EatingWell, medio especializado en alimentación, este alimento aporta proteína. Al combinarlo con fruta y frutos secos suma carbohidratos y grasas insaturadas.

Quienes prefieran una textura crocante pueden añadir una pequeña cantidad de cereal integral sin azúcar. Si el yogur resulta muy ácido, Reisdorf sugiere elegir una versión baja en grasa o sumar una cantidad moderada de miel o jarabe de arce.

2. Tostada integral con queso cottage frente a bagel con queso crema

El pan integral con queso cottage reúne proteína, fibra y grasas insaturadas en una alternativa al bagel con queso crema. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La dietista Abbey Sharp recomienda pan de masa madre integral con queso cottage batido, pera en láminas y pistachos en vez de un bagel con queso crema. La alternativa incorpora proteína del queso, fibra de la fruta y grasas de los frutos secos.

La pera y pistachos pueden cambiarse por otras frutas y nueces según disponibilidad o preferencias. La OMS incluye a los granos integrales, frutas y frutos secos entre los alimentos que deben formar parte de una alimentación saludable.

3. Garbanzos tostados, pochoclos y frutos secos en vez de papas fritas

Los garbanzos tostados, las palomitas y los frutos secos forman una colación con más fibra y nutrientes que las papas fritas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para las colaciones, Sharp propone una mezcla de garbanzos horneados, pochoclos y frutos secos. Frente a las papas fritas, la preparación aporta legumbres, fibra y grasas insaturadas.

La recomendación se vincula con las pautas de la OMS, que aconseja limitar los tentempiés salados y reducir el sodio a menos de 2 gramos por día, equivalente a 5 gramos de sal.

4. Agua con gas y fruta cítrica en lugar de bebidas gaseosas

El agua con gas y los cítricos permiten reemplazar las bebidas azucaradas sin sumar azúcares libres a la hidratación diaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las bebidas azucaradas pueden reemplazarse por agua con gas acompañada de cítricos o frutos rojos, indicó Reisdorf. También puede elegirse agua con gas sin azúcar saborizada.

La OMS aconseja que los azúcares libres representen menos del 10% de la energía diaria y señala que las gaseosas y otras bebidas endulzadas constituyen una de sus fuentes. El agua y las opciones sin endulzar permiten mantener la hidratación sin sumar este componente.

5. Café con proteína frente a preparaciones de café con mucho azúcar

El café preparado con proteína reduce la cantidad de azúcar presente en algunas bebidas mezcladas y cremas saborizadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otra propuesta de Reisdorf es preparar café frío con proteína en polvo o con una bebida proteica líquida saborizada, para sustituir preparaciones de café con altos niveles de azúcar.

La profesional señaló que esa combinación puede sumar proteína y reducir el azúcar que suele provenir de cremas o bebidas mezcladas. La FAO y OMS sitúan las necesidades de proteína dentro de una alimentación total equilibrada, por lo que las cantidades y elecciones deben adecuarse a cada persona.

6. Tortilla rica en fibra en reemplazo de pan blanco

Las tortillas con alto contenido de fibra ofrecen una alternativa al pan blanco y requieren revisar la información nutricional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La dietista Melissa Mitri plantea usar tortillas con alto contenido de fibra para reemplazar el pan blanco. Recomienda revisar la etiqueta nutricional y buscar entre 5 y 10 gramos de fibra por unidad, además de observar el aporte energético.

La guía OMS-FAO señala que los alimentos ricos en fibra deben provenir principalmente de granos integrales, verduras, frutas y legumbres. Priorizar fuentes alimentarias permite evitar que un único producto defina la calidad general de la dieta.

7. Almendras con cacao o chocolate en vez de golosinas

Las almendras con cacao o chocolate aportan proteína y grasas insaturadas cuando se consumen en porciones moderadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes buscan un sabor dulce, Mitri sugiere una porción pequeña de almendras cubiertas con cacao o chocolate en lugar de caramelos o galletas.

Las almendras aportan proteína y grasas insaturadas, aunque el tamaño de la porción conserva importancia porque también concentran energía.

La OMS recomienda elegir fruta fresca y verduras crudas como colaciones antes que alimentos con alto contenido de azúcar. Por eso, esta alternativa puede integrarse en un patrón variado, sin presentar ningún alimento aislado como solución para bajar de peso.