A seis días de la desaparición de los dos kayakistas que entraron al mar en Santa Teresita, continúa el operativo para intentar encontrarlos.
El rescatista SAR Carlos García explicó en TN cómo se realizan las búsquedas en el mar y cuáles son las variables que pueden modificar las zonas que deben ser rastrilladas.
“Hay que tener en cuenta que el tiempo corre”, señaló. Además, explicó que, al empezar un operativo, lo primero que se evalúa son las condiciones meteorológicas, ya que pueden determinar qué medios y recursos pueden utilizarse.
En ese sentido, analizó: “Una cosa es tener un mar picado y otra cosa es tener una tormenta eléctrica”. En este último caso, detalló, las condiciones pueden impedir incluso la salida de aeronaves.

García explicó que el comandante de incidentes es quien determina el patrón de búsqueda de acuerdo con las características de cada emergencia.
“Se va a trabajar de manera circular”, describió como una de las posibilidades. El método consiste en tomar como referencia el último punto conocido y ampliar progresivamente el área que se revisa.
La estrategia puede modificarse a medida que pasan los días. “A esto hay que sumarle el transcurso de las mareas”, señaló García.
Explicó que los movimientos del mar permiten estimar hacia qué sectores podrían haberse desplazado las personas o algunos elementos. “Prefectura sabe que eventualmente se van a trasladar hacia tal o cual lugar por las mareas”, sostuvo.
Qué se sabe de los kayakistas desaparecidos
Los dos hombres habían ingresado al mar en Santa Teresita durante una jornada de temporal. Después de pedir asistencia a Prefectura, una moto de agua llegó hasta el sector indicado, pero no los encontró.
Desde entonces, los prefectos llevan adelante el operativo para intentar determinar dónde estaban.
Al momento de empezar la búsqueda difundieron también las características de los dos kayaks utilizados: uno es un Karku de color verde y el otro, un Escualo de color turquesa.
Mientras continúa el operativo, el paso de los días y las condiciones del mar obligan a modificar los sectores y patrones de rastrillaje en función de las condiciones meteorológicas y de las mareas.



