
Un día después de que la senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta generara controversia en el país por, presuntamente, impartir instrucciones sobre cómo referirse al exmandatario Gustavo Petro e insinuar un fraude electoral por parte de Abelardo de la Espriella, el presidente de la República envió un duro mensaje a la oposición.
En medio de un acto público de posesión de los magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuestionó a sus contradictores por desconocer el resultado de las elecciones presidenciales y sostuvo que aceptar el veredicto de las urnas es una obligación democrática para quienes fueron derrotados.
El mandatario afirmó que el Gobierno nacional respetará la autonomía del Consejo Nacional Electoral y buscará colaborar con la organización electoral para fortalecer la seguridad, la transparencia y la verificabilidad de los procesos.
“Desde el día de las elecciones presidenciales, el régimen anterior se ha empeñado contra toda evidencia en desconocer el resultado que los colombianos expresaron en las urnas. En esa sucia maniobra, que es tremendamente irresponsable, valga decirlo, y corrosiva para nuestra democracia y la república, quien pierde, por supuesto, la elección, tiene derecho a controvertir, a ejercer oposición. Eso nunca lo voy a desconocer”, señaló el presidente.
Las palabras de De La Espriella se conocieron un día después de que la senadora Isabel Zuleta negara que Gustavo Petro deba ser considerado expresidente y planteara, sin presentar pruebas, que las elecciones que llevaron al actual jefe de Estado al poder fueron robadas.
El presidente rechazó los intentos de negar la legitimidad de una elección y distinguió entre el derecho a ejercer oposición y la pretensión de desconocer la decisión mayoritaria. Según expresó, quien pierde puede controvertir y competir nuevamente, pero debe hacerlo dentro de las normas constitucionales.
“De eso se trata la democracia, pero no tiene derecho a pretender borrar la decisión de la mayoría de los colombianos que eligieron lo que quisieron. La democracia exige algo muy sencillo, pero muy serio. Quien gana debe gobernar dentro de la Constitución y la ley, bajo el marco de la ley, bajo el Estado de derecho. Y quien pierde debe reconocer el resultado sin pretextos, ejercer la oposición conforme a las normas y prepararse para volver a competir en las próximas elecciones. Que se preparen y que ganen las elecciones”, señaló el mandatario.
De La Espriella definió como una forma de corrupción de la vida democrática el desconocimiento de un resultado legítimo. A su juicio, esa conducta reemplaza la voluntad popular por los intereses de quienes se resisten a admitir una derrota.
El mandatario también remarcó que las autoridades que ganan una elección tienen deberes concretos. Dijo que deben gobernar conforme a la Constitución, la ley y el Estado de derecho.
El discurso estuvo dirigido a los magistrados del organismo electoral, a quienes el presidente les pidió independencia de criterio, prudencia y fortaleza en el cumplimiento de sus responsabilidades.
De La Espriella aseguró que el Gobierno mantendrá la colaboración institucional necesaria con la organización electoral. El objetivo, según indicó, será garantizar procedimientos seguros, transparentes y confiables.
El presidente expresó su expectativa de que, al concluir los períodos de los magistrados y el suyo, el sistema electoral sea más moderno, verificable y transparente que el actual.
“No se trata de diferencias ideológicas”, sostuvo De La Espriella. Para el mandatario, el centro de la discusión debe ser la defensa de la democracia y del Estado de derecho.
El jefe de Estado añadió que cada funcionario debe comprender las responsabilidades de su cargo. En ese sentido, afirmó que quienes no asumen el papel que les corresponde dentro de las instituciones no merecen ocupar funciones de esa relevancia.
Al finalizar, De La Espriella deseó acierto y rectitud a los magistrados. Su mensaje cerró con una invocación religiosa y una defensa de la democracia colombiana.