El oficialismo libertario permitió un acto en el Congreso con invitados como Cecilia Pando, familiar y defensora de genocidas partícipes de la útlima dictadura militar argentina. Pando celebró que bajo el gobierno de Milei se les permita a los represores que secuestraron, violaron y mataron a sus compatriotas «contar su historia».

La Libertad Avanza (LLA) permitió en la Cámara de Diputados la presentación de un libro en el que escriben dos condenados por crímenes de lesa humanidad.
El evento fue organizado por el diputado tucumano Federico Agustín Pelli, que reivindicó su paso por el Colegio Militar de la Nación. Estuvo también el obispo castrense Santiago Olivera, detractor de los juicios por crímenes contra la humanidad.
Una de las invitadas fue la activista defensora de genocidas Cecilia Pando. La militante declaró: “La presentación de este libro en el Congreso de la Nación tiene un significado muy importante. Es un espacio donde hoy podemos hablar y dar a conocer una parte de nuestra historia que durante los gobiernos kirchneristas no hubiera tenido lugar”.
Durante la tarde del martes, distintos exponentes de la familia militar recorrieron los pasillos de la Cámara de Diputados. El libro en cuestión es Larrabure: voces para el reencuentro, compilado por el general José Luis Figueroa, expresidente del Foro de Generales Retirados y quien suele visitar a sus compañeros genocidas presos y quien a menudo exige, desde sus redes sociales, impunidad para los violadores y asesinos que desaparecieron a 30.000 argentinas y argentinos con el pedido de «dejar de perseguir» a los partícipes de la dictadura.
El libro presentado reúne 48 textos. Varios son de la familia del coronel Argentino del Valle Larrabure. El 11 de agosto de 1974, el ERP tomó la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de la ciudad de Villa María, Córdoba. En esa acción, Larrabure fue tomado prisionero. Estuvo en esa condición durante más de un año. En agosto de 1975, su cuerpo apareció en un camino de las afueras de Rosario. La organización explicó que se había ahorcado; la familia insiste en que fue asesinado y busca reabrir una causa para sentar en el banquillo a los militantes de los ‘70. La Corte rechazó el pedido.
Horacio Losito y Eduardo Cardozo son dos militares que participaron con sus textos en el libro. Losito, reconocido por LLA como héroe de Malvinas y homenajeado en el Regimiento de Apóstoles y en el Senado fue condenado por crímenes de lesa humanidad en 2009.
Aquella condena fue de 25 años de prisión por los delitos cometidos en Corrientes. Cuando se dio a conocer, Cecilia Pando amenazó con degollar al entonces secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. Dos años después, Losito fue sentenciado a prisión perpetua por la masacre de Margarita Belén y en 2023, recibió su tercera condena, también a 25 años de prisión.
Por su parte Cardozo actuó en el Regimiento de Infantería de Montaña 22 (RIM 22) de San Juan. Por esa actuación recibió la condena a prisión perpetua; entre sus crímenes, Cardozo estuvo vinculado al secuestro de la modelo Marie-Anne Erize. El genocida continúa preso en la Unidad 34 de Campo de Mayo.
En la publicación también escriben el carapintada Aldo Rico y Eduardo Riggi, excamarista de Casación Penal. Riggi participaba en los chats con abogados y amigos de los represores, que salieron a la luz gracias a una presentación judicial de la diputada Lourdes Arrieta tras la visita de un grupo de legisladores libertarios al penal de Ezeiza.
Otros presentes fueron Arturo Larrabure, hijo de Argentino, fungió como una suerte de anfitrión. Estaba acompañado por Silvia Ibarzábal, con quien se desempeñan como asesores en materia de derechos humanos del Ministerio de Defensa. Ambos apoyaron públicamente la visita de los diputados a los represores y abogaron por la prisión domiciliaria de los pocos que aún están en las cárceles. En 2006, Arturo Larrabure fue parte de un grupo que abogó por una amnistía general cuando se estaban reabriendo los procesos por crímenes cometidos durante la dictadura.
El hijo del coronel también tiene incidencia en el espacio de memoria donde funcionó el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Frecuenta el Museo Malvinas y es fuente de consulta del director del Museo Sitio ESMA, Fernando Vedoya. Allí también trabaja su hijo Manuel Larrabure, que se presenta como asesor de Vedoya.
Cecilia Pando estuvo días atrás en el Ministerio de Justicia con un pliego de condiciones a favor de los condenados por crímenes contra la humanidad.
Desde X, la diputada Myriam Bregman protestó porque le armaron otra “fiestita” a Losito en Diputados. “Parece que no es exclusividad de (Victoria) Villaruel la defensa de los represores de la dictadura ni el uso de las Malvinas para lavarle la cara a los genocidas”, escribió.
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