Adoptar un gato implica mucho más que preparar un recipiente con comida, un lugar para dormir y un arenero. La adaptación del animal al hogar y las decisiones que toman sus dueños pueden influir directamente sobre su comportamiento y bienestar.

El veterinario Adrián Conde explicó cuál considera que es uno de los consejos más importantes para quienes tienen un gato o están pensando en adoptar uno. Su recomendación parte de una premisa sencilla: en aspectos de su entorno, hay que permitir que sea el propio animal el que elija.

El especialista contó que unos amigos acababan de adoptar una gata y comenzaron a consultarlo por cuestiones relacionadas con sus cuidados. Por eso, decidió compartir una recomendación que considera fundamental: “El mejor consejo es que el gato siempre elige”.

Conde aclaró que existen diferentes cuestiones importantes al preparar una casa para recibir a un felino, desde dónde colocar el rascador hasta qué características debería tener el arenero. Sin embargo, considera que hay un principio que puede aplicarse a prácticamente todos esos elementos.

Por qué no hay que cambiarle el arenero de un día para otro

Uno de los ejemplos utilizados por el veterinario fue el arenero: si una persona quiere reemplazar el que utiliza su mascota por otro modelo, Conde recomienda no retirar inmediatamente el anterior.

“Si tú, por ejemplo, quieres un tipo de arenero X y el gato tiene otro arenero, no puedes quitar el antiguo y poner el nuevo. Tienes que tener los dos y que el gato elija”, explicó.

Si se quiere cambiar el arenero, Conde aconseja mantener temporalmente el anterior junto al nuevo para que sea el propio gato el que manifieste cuál prefiere. (Imagen generada con IA)
Si se quiere cambiar el arenero, Conde aconseja mantener temporalmente el anterior junto al nuevo para que sea el propio gato el que manifieste cuál prefiere. (Imagen generada con IA)

El mismo criterio puede utilizarse al modificar la arena. En lugar de retirar completamente el producto al que el animal está acostumbrado y sustituirlo inmediatamente por otro, el veterinario recomienda ofrecer temporalmente ambas alternativas.

“Si quieres cambiar el tipo de arena por otra, no puedes hacerlo de la noche a la mañana. Tienes que poner las dos y que el gato elija”, señaló.

Sin embargo, la recomendación no se limita al arenero. Según explicó Conde, puede trasladarse a diferentes elementos que forman parte del ambiente del animal, como rascadores, camas, alturas, texturas o ubicaciones.

Qué problemas pueden aparecer al imponer un cambio

Conde explicó que permitir estas elecciones no significa simplemente consentir los caprichos del animal: “En etología felina esto no es un capricho, es prevención”.

Los cambios bruscos en determinados recursos pueden generar rechazo o modificaciones en el comportamiento. El veterinario mencionó, por ejemplo, que algunos gatos pueden comenzar a hacer pis o caca fuera del arenero después de una modificación que no aceptaron.

También pueden producirse señales menos evidentes, como cambios sutiles en la manera de relacionarse o interactuar. “Muchos problemas de ‘conducta’ empiezan cuando imponemos decisiones al gato”, resumió el especialista.

Por eso, su propuesta no consiste en comprar más productos para la mascota, sino en presentar alternativas cuando se quiere realizar un cambio y observar cuál prefiere.

Esta idea cobra especial importancia durante las primeras semanas después de una adopción, cuando el animal todavía está conociendo un espacio nuevo y desarrollando sus propias rutinas. Para Conde, entender esas preferencias constituye una parte fundamental de la convivencia: “El bienestar felino empieza ahí”

Por eso, ante un nuevo arenero, una arena diferente, otro rascador o cualquier modificación importante en su ambiente, su recomendación es sencilla: ofrecer alternativas, observar su comportamiento y, siempre que sea posible, dejar que el gato elija.