“La tecnología te va a cambiar, te guste o no te guste”, arrancó el presentador que dio inicio a la actividad del 5° Congreso Nacional de Productores AFA 4.0, que se realiza hoy en Rosario y reúne a 1.200 personas, en especial jóvenes venidos de todas las filiales de esta cooperativa agrícola que gracias a su despliegue territorial se cuela en el lote de grandes empresas agroindustriales de la Argentina. Tanto, que hoy sacó pecho de haber sido la que más creció a lo largo de esta década: incrementó 14 veces su capital social en diez años.
La estética preparada para este Congreso de Agricultores Federados Argentinos en el hotel City Center -donde compartían espacio con el también exitoso club Platense que vino a jugar hoy en esta ciudad- confirmaba la sentencia del principio: la tecnología te va a cambiar, te guste o no. Es la modernidad, estúpido. Había un escenario central, luces de colores (con predominio del verde), música tecno de fondo y otros muchos etcéteras. El piberio que había salido desde nuchis pueblos “gringos” de menos de veinte mil habitantes, dónde a veces no hay boliche, estaba entusiamado.

¿En qué se han convertido los viejos y queridos chacareros? ¿Y sus cooperativas?
Un video de presentación ofrecía una primera respuesta, presentando a AFA como la “socia” necesaria para los productores que siguen en carrera y quieren “evolucionar sin perder la esencia”. También para los pequeños y medianos establecimientos agropecuarios que se valen de las nuevas tecnologías para agregar valor a sus granos o ganados.
Dario Marinozzi, presidente de la entidad, fue presentado al escenario circular ubicado en el centro del salón como si fuera un boxeador. Muerto de vergüenza ante tanta salamería del locutor, el productor llegado de Bombal, un pueblito santafesino, habló del orgullo de “pertenecer a esta gran familia”.

AFA es la principal cooperativa agropecuaria de primer grado en Argentina (ACA recibe más volumen de granos, pero es una entidad de segundo grado) y una de las más grandes de América Latina. Tiene 36.000 asociados y más de 1.600 empleados permanentes en 26 Centros Cooperativos Primarios. Su presencia se siente fuerte en 130 localidades de 9 provincias, especialmente Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, dónde estaban los chacareros que en 1912 hicieron el Grito de Alcorta, unos años después fundaron la Federación Agraria como su brazo gremial y en 1932 finalmente dieron vida a esta cooperativa como brazo comercial.
“Este congreso nos encuentra con muchas ganas en un momento con grandes desafíos. Estamos llevando adelante un cambio generacional y cultural dentro de la cooperativa y se requiere de una apertura de la cabeza”, admitió el dirigente agrario al justificar estéticas tan diferentes a las tradicionales en el campo argentino.
La envergadura de los números que luego mostró Marinozzi dan sentido a este cambio 4.0: dejó en claro que la cooperativa ya juega en primera división y de hecho fue la empresa agroindustrial que más creció en la última década, incluso más que las multinacionales.
Otro golpe de AFA: La cooperativa adquirió por 3 millones de dólares la planta de agroquímicos de la canadiense Nutrien en Casilda
Los datos son sorprendentes:
- La facturación de AFA pasó de 576 millones de dólares en 2021 a 2550 millones en el último ejercicio.
- La capacidad de acopio de granos de la firma creció hasta casi 7 millones de toneladas.
- Las ventas de insumos a sus productores redondeó ingresos por más de 380 millones de dólares el último ejercicio.
- En los últimos cuatro años SDA invirtio 170 millones de dólares de sus utilidades en diferentes proyectos de crecimiento, “y un 85% en los pueblos donde estamos”, destacó su presidente.
Pero el número que más destacó el renovado directivo chacarero, de saco sport y sin corbata, fue el 14, que son las veces en que creció el capital propio de la cooperativa en los últimos diez ejercicios, rozando ya los 850 millones de dólares. “Esto nos permite tener la base sólida para el despegue de lo que venga de acá en adelante”, afirmó.
En ese punto, Marinozzi no se mostró ingenuo y revalorizó el impacto del cooperativismo en sus comunidades frente a los intentos de algunos sectores del gobierno de Javier Milei para comenzar a cobrarles impuestos a las cooperativas como a cualquier sociedad anónima. Dijo que el beneficio directo derramado por SFA entre sus asociados llegó a 168 millones de dólares en los últimos diez años. “Lo tenemos medido”, enfatizó, sumando el diferencial de precios pagados por los granos, las mejores tasas de interés en su financiamiento, y valores más baratos en insumos frente al resto del sector.

Luego de sacar a relucir este presente, el directivo revisó los proyectos que han concretado en los últimos años y realizó una serie de anuncios sobre 11 iniciativas que están en curso de ejecución. En total, las carpetas en danza son 18.
Entre los proyectos concretados están la nueva planta de insumos biológicos de Ramallo, la adquisición de una planta de fitosanitarios en Casilda que les permite expandir 50% la producción, el parque solar que están por inaugurar en San Martin de las Escobas, su billetera virtual Valor Agro con beneficios para los socios, la apertura de nuevas estaciones de expendio Shell Agro, la instalación de más de 100 estaciones meteorológicas, y hasta la creación de Arraigo, su propia compañía de seguros contra granizo.
Los proyectos en curso son igualmente ambiciosos. Ya se conoció la decisión política de invertir 150 millones de dólares en una primera etapa una planta de bioetanol de maiz. “Estamos esperando que salga la ley de biocombustibles”, repitió Marinozzi, que adelantó que posiblemente se abrirá ese proyecto directamente al capital de los asociados.
“El puerto propio es otro anhelo que tenemos”, agregó el presidente de AFA, que también anticipó la reforma del edificio central en Rosario, la construcción de un feedlot, la producción y exportación de alfalfa en Rio Negro, la medición de la huella de carbono en la producción de granos.
Como sus abuelos inmigrantes, los gringos de AFA piensan en colonizar nuevas zonas agrícolas: La cooperativa analiza la posibilidad de sembrar en Río Negro y exportar alfalfa hacia los países árabes
Hay una frase que resumió el espíritu de esta empresa cooperativa por agregar valor y que además escondió otro anuncio: “Si vamos por la planta de etanol y por el feedlot, entonces vamos por el frigorífico”, indico Darío, quien también habló de una posible inversión en un criadero de cerdos.
Un punto y aparte merece otra iniciativa en carpeta, que sería la formación de un fideicomiso de siembra para competir contra los grandes pooles, donde la cooperativa actuaría como puntal de sus propios asociados, dándole soporte. La medida tendería claramente a evitar el desarraigo de los chacareros más tradicionales y de pequeña escala.

Sobre el final del acto de presentación, el conductor pregunto a Marinozzi por qué el congreso apuntaba a actualizarse “sin perder la esencia”.
-¿Que es no perder la esencia?
-Pensar siempre en el beneficio de los productores asociados y su familia. Todo lo que haga AFA no puede desviarse nunca de ese camino.