La sequía continúa afectando a distintas regiones de Honduras y mantiene en alerta a millones de personas. (FOTO: El Heraldo)

Aunque las lluvias han regresado a distintas regiones del país durante las últimas semanas, las autoridades consideran que las precipitaciones registradas hasta ahora no son suficientes para afirmar que la emergencia ha quedado atrás.

La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) mantiene algún nivel de alertamiento en 234 municipios, lo que representa cerca del 80 % del territorio hondureño. Dentro de este grupo, 103 municipios permanecen en Alerta Roja, debido a la gravedad de los efectos asociados al déficit de lluvias.

La cantidad de población que permanece expuesta refleja la dimensión de una emergencia que trasciende el ámbito agrícola. La falta prolongada de precipitaciones también afecta las fuentes de agua de las comunidades y aumenta el riesgo de dificultades para garantizar la alimentación de las familias.

Las lluvias recientes han permitido recuperar parcialmente algunas fuentes de agua, pero todavía no revierten el déficit acumulado. (Foto: EFE/ Germán Reyes)

El ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, explicó que la institución mantiene un seguimiento permanente de las condiciones en cada municipio para determinar si la situación mejora o se agrava.

Entre los elementos que se toman en cuenta están los días acumulados sin precipitaciones, la cantidad de lluvia registrada y el déficit existente en cada territorio. También se revisa el estado de las fuentes de agua, el comportamiento de la producción agrícola y las condiciones relacionadas con la seguridad alimentaria.

Uno de los principales retos para las autoridades es determinar si las lluvias recientes representan un cambio real en las condiciones climáticas o solamente una mejoría temporal.

Sánchez señaló que las precipitaciones no han tenido el mismo comportamiento en todo el país. Mientras algunas comunidades han recibido cantidades de lluvia que han permitido observar cambios en sus fuentes de agua, otras continúan enfrentando condiciones de sequedad.

Más de 5.6 millones de hondureños viven en municipios que permanecen bajo algún nivel de alerta por la sequía. (Foto: EFE/ Germán Reyes)

Durante recorridos por zonas afectadas, el funcionario encontró ríos que habían quedado completamente secos y que, después de las lluvias, comenzaron a recuperar pequeños caudales. Sin embargo, este tipo de recuperación todavía no es suficiente para considerar restablecidas las condiciones normales.

Por esa razón, los 5.6 millones de hondureños que residen en los municipios bajo alerta continúan expuestos a los efectos de la emergencia.

Las próximas semanas serán importantes para conocer la evolución de la situación. Las autoridades tienen especial atención en la segunda mitad de septiembre, debido a que este período puede resultar determinante para los productores que dependen de las lluvias para la cosecha de postrera.

Una temporada favorable de precipitaciones permitiría mejorar las condiciones para los cultivos y reducir parte de la presión que actualmente existe sobre la producción de alimentos.

Los productores mantienen la expectativa en las lluvias de septiembre para avanzar con la cosecha de postrera. (Foto: Cortesía)

Sin embargo, Copeco mantiene una posición cautelosa frente al comportamiento climático de los siguientes meses. De acuerdo con las previsiones mencionadas por Sánchez, noviembre podría continuar presentando dificultades, por lo que el monitoreo de la situación se contempla incluso hasta marzo de 2027.

Esto significa que, aun cuando las lluvias de septiembre puedan generar alivio en algunas zonas, la emergencia no necesariamente desaparecerá de inmediato.

Mientras las autoridades esperan una recuperación de las condiciones, algunas de las comunidades más afectadas ya requieren asistencia directa.

La falta prolongada de precipitaciones ha reducido los caudales de ríos y otras fuentes utilizadas por las comunidades. (Foto: EFE/ Germán Reyes)

Actualmente, 37 municipios reciben ayuda alimentaria como parte de una respuesta coordinada entre Copeco, la Secretaría de Desarrollo Social, agencias de Naciones Unidas y la Red Humanitaria.

La respuesta no se limita al suministro de comida. Las instituciones también trabajan en acciones preventivas de salud ante posibles enfermedades relacionadas con las condiciones que puede generar una sequía prolongada.

El panorama mantiene en alerta a las autoridades porque la recuperación de las fuentes de agua y de la producción agrícola puede requerir más tiempo que el regreso de las precipitaciones.

Para que la situación comience a normalizarse será necesario que las lluvias sean suficientemente constantes para recuperar los niveles de agua y permitir que los productores retomen sus actividades con menor riesgo.

Copeco mantiene vigilancia sobre 234 municipios ante las condiciones generadas por el déficit de lluvias. (Foto: EFE/ Germán Reyes)

Por ahora, la cifra de 5.6 millones de hondureños que viven en municipios bajo algún nivel de alerta evidencia que el impacto de la sequía continúa siendo amplio.

Con 234 municipios bajo vigilancia, 103 de ellos en Alerta Roja y asistencia alimentaria desplegada en 37 localidades, las autoridades mantienen activa la respuesta mientras esperan que las próximas semanas definan si Honduras avanza hacia una recuperación o si la falta de agua seguirá representando una amenaza durante los próximos meses.