Acercarse a un perro desconocido parece un gesto simple, pero la forma de hacerlo puede marcar una gran diferencia en la reacción del animal. Muchos extienden la mano directamente sobre su cabeza con la intención de acariciarlo, pero ese movimiento puede resultar invasivo para algunos perros.

El adiestrador canino Alan Peiró compartió cuál es, según su experiencia, la manera más respetuosa de iniciar el contacto: permitir que el perro tome la iniciativa y utilizar una postura de la mano que no resulte intimidante.

El gesto que recomienda Alan Peiró para saludar a un perro

Para saludar a un perro, de entrada, la mano debe estar con la palma hacia abajo y siempre por debajo del hocico”, explicó Peiró en sus redes sociales.

El objetivo no es tocar al animal de inmediato, sino darle la oportunidad de acercarse y oler la mano. Ese primer contacto le permite reconocer a la persona y decidir si se siente cómodo con la interacción.

Si el perro permanece relajado y busca el contacto, recién entonces se puede girar la mano y acariciarlo suavemente en zonas como el cuello o el pecho.

Por qué no conviene acariciar la cabeza desde arriba

Según el especialista, llevar la mano por encima de la cabeza puede interpretarse como un gesto amenazante, especialmente en perros tímidos o que no conocen a la persona.

Peiró lo compara con un saludo entre personas: si alguien se acercara con la palma abierta por encima de la cabeza en lugar de ofrecer la mano a la altura del pecho, probablemente resultaría extraño o incómodo. Con los perros ocurre algo similar: la aproximación influye en la percepción de seguridad.

Cómo saber si un perro quiere que lo acaricien

El lenguaje corporal es la mejor guía antes de tocar a un perro. Algunas señales de que acepta el contacto son:

  • Se acerca de manera voluntaria.
  • Olfatea la mano y permanece cerca.
  • Mantiene el cuerpo relajado y una postura tranquila.

En cambio, si gira la cabeza, retrocede, se pone rígido o intenta alejarse, lo más recomendable es respetar su espacio y no insistir.

Cada perro tiene una personalidad distinta. Por eso, antes que buscar acariciarlo, el consejo del adiestrador es dejar que sea el propio animal quien decida si quiere iniciar el contacto.